Un truco casero que podría ayudarte a oír mejor: qué hacer y qué evitar

Cuando una persona comienza a notar que escucha menos, siente el oído tapado o percibe sonidos apagados, es normal buscar una solución sencilla en casa. En redes sociales circulan numerosos trucos con aceites, ajo, agua oxigenada y otras sustancias. Sin embargo, no existe un remedio casero que pueda recuperar la audición cuando existe una pérdida auditiva causada por una enfermedad o daño del oído. Lo primero es conocer qué está provocando el problema.

Una causa relativamente común de sensación de oído tapado es la acumulación de cerumen. En estos casos, determinadas medidas pueden ayudar, pero es importante no introducir objetos ni líquidos en el oído sin saber si el tímpano está sano.

Receta 1: compresa tibia para el oído externo

Ingredientes:

Agua tibia.
Una toalla pequeña y limpia.

Preparación:
Humedece la toalla con agua tibia y escúrrela completamente. Comprueba la temperatura antes de colocarla sobre la piel.

Modo de uso:
Apoye la toalla sobre la parte externa del oído durante 5 a 10 minutos. Puedes hacerlo cuando exista una ligera sensación de incomodidad. No introduzca la toalla, agua ni ningún objeto dentro del conducto auditivo.

Esta medida puede proporcionar una sensación agradable, pero no elimina una infección ni garantiza recuperar la audición.

Receta 2: higiene externa sencilla

Ingredientes:

Agua limpia.
Una gasa o paño suave.

Preparación y uso:
Humedece ligeramente la gasa y limpia únicamente la parte exterior de la oreja. Después, seca suavemente. No intentes llegar al interior del conducto.

El cerumen cumple una función protectora y normalmente el propio oído se encarga de expulsarlo. Utilizar hisopos, horquillas o cualquier objeto para “sacar la cera” puede empujarla hacia el fondo, irritar la piel o incluso lesionar el tímpano.

Si sospecha que tiene un tapón de cerumen, existen productos específicos para ablandarlo, pero no deben utilizarse si tiene dolor, secreción, sangrado, antecedentes de perforación del tímpano o cirugía del oído sin consultar previamente con un profesional.

También es importante evitar colocar aceite de oliva, ajo, alcohol, vinagre o agua oxigenada dentro del oído por cuenta propia. Una sustancia que parece inofensiva puede causar irritación o complicaciones si existe una lesión interna.

La pérdida auditiva puede tener muchas causas: cerumen acumulado, infecciones, exposición prolongada a ruidos fuertes, envejecimiento, determinados medicamentos u otros problemas del oído. Por eso, una solución que funciona para una persona puede ser inútil o incluso perjudicial para otra.

Busca valoración médica si la pérdida auditiva persiste, aparece dolor, fiebre, secreción, zumbidos constantes, mareos o problemas de equilibrio. Si la pérdida de audición aparece repentinamente, especialmente en un solo oído, debe considerarse una situación que requiere atención médica rápida.

Para proteger la audición a largo plazo, evite exponer a sonidos excesivamente fuertes, utilice protección auditiva cuando sea necesario y no introduzca objetos en los oídos.

En conclusión, el mejor “truco casero” no consiste en colocar una sustancia dentro del oído, sino en mantener una higiene externa adecuada y evitar prácticas que puedan dañarlo. Si existe una disminución real de la audición, descubrir la causa es mucho más importante que intentar ocultar el síntoma con un remedio casero

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