Más de 60: manos frías, piernas pesadas y cansancio, ¿conviene agregar un mineral al agua?
Después de los 60 años, algunas personas comienzan a notar cambios que antes no eran habituales: manos y pies fríos, sensación de piernas pesadas, cansancio al terminar el día o menor tolerancia al esfuerzo. Estos síntomas pueden tener diferentes explicaciones, desde permanecer demasiado tiempo sentado hasta problemas circulatorios, anemia, alteraciones de la tiroides o determinados medicamentos. Por eso, no conviene asumir automáticamente que todo se debe a una falta de minerales.
Uno de los minerales que suele aparecer en recomendaciones caseras es el magnesio. Este nutriente participa en numerosas funciones del organismo, incluido el funcionamiento normal de músculos y nervios. Sin embargo, agregue magnesio directamente al agua sin conocer las necesidades individuales no es una solución universal para las piernas pesadas ni para las manos frías.
Una forma más segura de obtener minerales consiste en incluir diversos alimentos en la alimentación diaria.
Receta 1: agua refrescante con alimentos ricos en magnesio
Ingredientes:
1 litro de agua.
½ pepino.
Unas hojas de hierbabuena.
Rodajas de limón.
1 cucharada de semillas de calabaza para consumir aparte.
Preparación: Lava el pepino, el limón y la hierbabuena. Corta el pepino y el limón en rodajas, colócalos en una jarra y agrega el agua. Refrigere durante una hora.
Indicaciones de uso: Bebe esta agua durante el día como una alternativa refrescante. Las semillas de calabaza pueden consumirse aparte como parte de una comida o merienda. El agua saborizada no contiene una cantidad significativa de magnesio; el mineral proviene principalmente de los alimentos.
Receta 2: yogur con avena y semillas
Ingredientes:
1 taza de yogur natural.
2 cucharadas de avena.
1 cucharada de semillas de calabaza.
½ plátano.
Canela al gusto.
Preparación: Coloque el yogur en un recipiente y agregue la avena, las semillas y el plátano cortado. Mezcla suavemente y añade canela.
Indicaciones: Puede consumirse en el desayuno o como merienda. Apoye proteínas, fibras y minerales dentro de una alimentación equilibrada.
Si una persona necesita aumentar el consumo de magnesio, es preferible comenzar por alimentos como semillas, frutos secos, legumbres, cereales integrales y verduras de hoja verde. Los suplementos pueden ser útiles en determinadas situaciones, pero deben utilizarse según las necesidades individuales.
Es especialmente importante tener precaución en adultos mayores que padecen enfermedades renales o toman varios medicamentos. Algunos suplementos de magnesio pueden provocar diarrea y otros efectos secundarios, además de interactuar con ciertos medicamentos. Por eso, no se recomienda añadir sales de magnesio al agua por cuenta propia.
Las manos frías y las piernas pesadas tampoco deben ignorarse si aparecen de forma persistente. Una pierna que se hincha repentinamente, presenta dolor, calor o cambios de color necesita evaluación médica. La debilidad intensa, la dificultad para respirar, el dolor en el pecho o el desmayo también requieren atención inmediata.
Cuidar la circulación y mantener la energía después de los 60 no dependa de una cucharada de mineral. Una alimentación variada, hidratación adecuada, movimiento regular, descanso y controles médicos pueden ser mucho más importantes. El magnesio es un nutriente valioso, pero debe incorporarse de manera responsable y, siempre que sea posible, a través de los alimentos.