Manos y pies que se adormecen al dormir? Podría indicar algo importante
Despertarse alguna vez con una mano, un brazo o un pie adormecido es bastante común. Muchas veces ocurre porque durante el sueño mantenemos una postura que comprime temporalmente un nervio o dificulta el flujo normal de sangre en una zona. Al cambiar de posición, mover la extremidad y esperar unos minutos, la sensación suele desaparecer.
Sin embargo, cuando el hormigueo o el entumecimiento aparece con frecuencia, dura demasiado tiempo o también ocurre durante el día, no conviene ignorarlo. Puede tener diferentes causas, como problemas de nervios, determinadas deficiencias nutricionales, diabetes, consumo de ciertos medicamentos o alteraciones de la circulación. Por eso, una evaluación médica puede ser necesaria para conocer el origen.
La alimentación puede acompañar el bienestar de los nervios, pero ninguna receta casera puede curar por sí sola una neuropatía.
Receta 1: batido de yogur, plátano y semillas
Ingredientes:
1 taza de yogur natural.
½ plátano maduro.
1 cucharada de semillas de calabaza.
1 cucharada de avena.
½ taza de agua.
Canela al gusto.
Preparación: Coloca todos los ingredientes en la licuadora y procesa hasta obtener una mezcla cremosa.
Indicaciones de uso: Puedes tomarlo como desayuno o merienda. No es necesario añadir azúcar. Esta preparación aporta proteínas, fibra y diferentes nutrientes que forman parte de una alimentación equilibrada.
Receta 2: ensalada de aguacate y verduras
Ingredientes:
½ aguacate.
1 tomate.
½ pepino.
Un puñado de hojas verdes.
1 cucharadita de aceite de oliva.
Unas gotas de limón.
Preparación: Lava cuidadosamente las verduras, córtalas y mézclalas con el aguacate. Agregue el aceite de oliva y el limón.
Indicaciones de uso: Puede consumirse como acompañamiento del almuerzo o la cena. Combínala con una fuente de proteína, como pescado, huevo, pollo o legumbres.
También existen hábitos sencillos que pueden ayudar a evitar el adormecimiento causado por una mala postura. Intenta no dormir durante largos períodos sobre un brazo o con las muñecas dobladas. Si trabajas muchas horas sentado, levántate periódicamente, camina y mueve suavemente los tobillos, dedos y manos.
Si el hormigueo es persistente, aumenta progresivamente o aparece junto con debilidad, pérdida de equilibrio o dificultad para caminar, es recomendable consultar con un profesional. También puede ser importante revisar los niveles de glucosa y determinados nutrientes cuando el médico lo considere necesario.
Hay una situación que requiere especial atención: el adormecimiento arrepentido de un lado del cuerpo acompañado de dificultad para hablar, alteraciones de la visión, pérdida de equilibrio o debilidad facial o de una extremidad puede ser una emergencia médica. En ese caso, hay que buscar atención urgente.
No es recomendable tomar grandes cantidades de vitaminas del complejo B u otros suplementos por cuenta propia pensando que resolverán el problema. Algunas vitaminas, cuando se consumen en exceso, pueden incluso provocar síntomas neurológicos.
El adormecimiento nocturno puede ser simplemente consecuencia de una postura incómoda, pero cuando se repite merece atención. Una alimentación variada, actividad física y buenos hábitos de sueño pueden contribuir al bienestar general, aunque la clave está en descubrir la causa cuando el síntoma persiste.
Escuchar las señales del cuerpo y consultar a tiempo puede ser mucho más importante que cualquier remedio casero.