A los 65 años, comenzó cada mañana con jugo de apio: ¿realmente puede recuperar los riñones en solo 3 días?

Cuando una persona llega a los 65 años, cuidar los riñones se vuelve una prioridad que muchas veces pasa desapercibida. Estos órganos trabajan continuamente para filtrar la sangre, eliminar productos de secado y ayudar a mantener el equilibrio de líquidos y minerales del organismo. Por eso, cuando aparecen problemas renales, es normal que surja interés por alimentos y bebidas que puedan contribuir al bienestar.

En redes sociales se ha popularizado una historia que asegura que una persona de 65 años comenzó a beber jugo fresco de apio cada mañana y que, después de solamente tres días, sus riñones se han recuperado. Aunque la relación puede resultar atractiva, es importante diferenciar una experiencia personal de un resultado médico comprobado.

El jugo de apio puede formar parte de una alimentación saludable, pero no existe evidencia para afirmar que pueda reparar los riñones o normalizar su función en tres días. La salud renal depende de muchos factores, entre ellos la presión arterial, la diabetes, la hidratación, los medicamentos, la alimentación y las enfermedades que pueda tener cada persona.

El apio, eso sí, es un vegetal que aporta agua, fibra cuando se consume entero y diferentes micronutrientes. La mejor manera de aprovecharlo no necesariamente consiste en convertirlo en un remedio, sino en incorporarlo de manera equilibrada a las comidas.

Mira Esto:

Receta 1: Jugo fresco de apio, manzana y pepino

Ingredientes:

2 ramas de apio.
½ manzana.
½ pepino.
½ vaso de agua.
Unas gotas de limón, opcionales.

Preparación:
Lava cuidadosamente todos los ingredientes. Corta el apio, la manzana y el pepino en trozos pequeños. Licúa con el agua hasta conseguir una mezcla uniforme. Si deseas conservar más fibra, evita colarlo.

Modo de uso:
Puedes tomar un vaso pequeño con el desayuno o como parte de una merienda. No es necesario consumirlo en ayunas ni aumentar la cantidad pensando que los riñones trabajarán mejor.

Si tiene una enfermedad renal diagnosticada, consulte antes de incorporar grandes cantidades de ciertos vegetales o jugos a su alimentación, ya que las necesidades de potasio y líquidos pueden variar considerablemente.

Receta 2: Ensalada de apio y manzana

Una ensalada puede ser una alternativa todavía más completa que un jugo porque conserva la fibra de los alimentos.

Ingredientes:

2 ramas de apio.
½ manzana.
½ zanahoria.
Un puñado pequeño de hojas verdes.
1 cucharadita de aceite de oliva.
Limón al gusto.

Preparación:
Lava muy bien todos los vegetales. Corta el apio, la manzana y la zanahoria en trozos finos. Mezcla con las hojas verdes y añade aceite de oliva y limón.

Indicaciones:
Puedes consumirla como acompañamiento del almuerzo. Combinar vegetales variados durante la semana suele ser más interesante nutricionalmente que depende todos los días de un único alimento.

Receta 3: Crema de apio y calabacín

Ingredientes:

2 ramas de apio.
1 calabacín pequeño.
¼ de cebolla.
Agua suficiente.
1 cucharadita de aceite de oliva.
Hierbas aromáticas al gusto.

Preparación:
Lava y corta las verduras. Colócalas en una olla con agua y cocina hasta que estén tiernas. Tritura hasta conseguir una crema y agrega el aceite de oliva al servir.

Modo de uso:
Puede formar parte de una cena ligera. Si necesita controlar el consumo de sal por indicación médica, utilice hierbas aromáticas para aportar sabor en lugar de añadir grandes cantidades de sal.

¿Por qué no debemos hablar de una “recuperación” en tres días?

La función renal no se puede valorar únicamente por cómo se siente una persona después de tomar una bebida. Los médicos utilizan análisis de sangre y orina, además de otros datos, para saber cómo están funcionando los riñones.

La creatinina, por ejemplo, es uno de los valores que puede analizarse, pero debe interpretarse junto con otros parámetros y con las características individuales del paciente. Una modificación rápida de un resultado no significa necesariamente que una enfermedad renal haya desaparecido.

Por eso, si una persona tiene creatinina elevada, proteínas en la orina, aumento, presión arterial difícil de controlar o una enfermedad renal conocida, no debería intentar tratarse únicamente con jugos.

Los verdaderos aliados de los riñones.

Para cuidar la función renal a largo plazo, resulta mucho más importante mantener bajo control las enfermedades que pueden dañarla. Controlar la presión arterial y la glucosa, no fumar, mantener un peso adecuado, realizar actividad física y utilizar los medicamentos correctamente son medidas fundamentales.

También hay que tener cuidado con ciertos analgésicos utilizados frecuentemente sin supervisión y con los suplementos o preparados de hierbas que prometen “limpiar” los riñones.

Precauciones con el jugo de apio

El apio puede formar parte de una dieta saludable, pero no es adecuado para todo el mundo en cantidades ilimitadas. Las personas con enfermed

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