El “oro” del jardín: cómo aprovechar la caléndula de forma sencilla y segura

Hay plantas que llaman la atención por sus colores, su aroma y la facilidad con la que crecen en casa. La caléndula es una de ellas. Sus flores amarillas y anaranjadas han hecho que muchas personas la consideran un verdadero “oro del jardín”, especialmente por los usos tradicionales que se le han atribuido durante generaciones.

En internet, sin embargo, es frecuente encontrar afirmaciones que presentan esta planta como capaz de solucionar numerosos problemas de salud, enfermedades “barreras” o desintoxicar completamente el organismo. Conviene tener cuidado con este tipo de mensajes. Una planta no puede curar por sí sola una gran variedad de enfermedades, y utilizarla como sustituto de un tratamiento médico puede ser peligroso.

La caléndula contiene diferentes compuestos vegetales y habitualmente se ha utilizado sobre todo en preparaciones para el cuidado de la piel. Algunas investigaciones han estudiado sus propiedades, pero esto no significa que cualquier infusión, crema casera o preparación concentrada tenga efectos medicinales garantizados.

Por eso, una forma prudente de aprovecharla es utilizarla como complemento dentro de una rutina de cuidado personal y no como una supuesta cura universal.

Mira Esto:

Receta 1: compresa de caléndula para la piel

Ingredientes:

1 taza de agua.
1 cucharada de flores secas de caléndula destinadas al uso adecuado.
Una gasa o paño limpio.

Preparación:

Calienta el agua hasta que esté próxima al punto de ebullición. Agregue las flores de caléndula, tape el recipiente y déjelo reposar durante aproximadamente 10 minutos. Cuela cuidadosamente y espera hasta que el líquido esté completamente frío o tibio.

Humedece una gasa limpia con la preparación y escúrrela ligeramente.

Modo de uso:

Coloque la compresa sobre la piel limpia durante unos minutos, sin frotar. Puede utilizarse como una medida complementaria para proporcionar sensación de frescor y confort en la piel.

No debe aplicarse sobre heridas profundas, quemaduras importantes, infecciones graves o lesiones de origen desconocido.

Receta 2: aceite de caléndula para masaje

Ingredientes:

Un pequeño puñado de pétalos secos de caléndula.
½ taza de aceite de oliva.
Un frasco de vidrio limpio y seco.

Preparación:

Coloque los pétalos secos dentro del frasco y cúbrelos completamente con el aceite. Déjalo reposar en un lugar fresco y protegido de la luz durante varios días, agitando suavemente el recipiente de vez en cuando. Después, filtre el aceite con una gasa limpia y conserve únicamente el líquido.

Indicaciones:

Puedes utilizar una pequeña cantidad para realizar un masaje suave sobre la piel seca de brazos o piernas. No es necesario aplicar grandes cantidades.

Antes de utilizarlo de forma habitual, pruebe una pequeña cantidad sobre una zona limitada de la piel. Si aparece picor, enrojecimiento, ardor o inflamación, suspenda su utilización.

Receta 3: baño de caléndula para una rutina relajante

Ingredientes:

2 cucharadas de flores secas de caléndula.
1 litro de agua.

Preparación:

Hierve el agua, retira el fuego y añade las flores. Tapa y deja reposar entre 10 y 15 minutos. Cuela la preparación y agrega al agua tibia del baño.

Modo de uso:

Puedes incorporarla a un baño relajante, evitando que el agua esté demasiado caliente. La finalidad es disfrutar de una rutina agradable de cuidado corporal, no tratar enfermedades.

Si tienes la piel muy sensible, realiza primero una prueba en una zona pequeña.

¿Por qué la caléndula se hizo tan popular?

La caléndula ha sido utilizada habitualmente en productos destinados al cuidado de la piel. Sus flores contienen compuestos vegetales que han despertado interés por sus características antioxidantes y otros posibles efectos biológicos.

Esto explica parte de su popularidad, pero hay una diferencia importante entre investigar una planta y afirmar que puede curar enfermedades. Los resultados obtenidos en estudios experimentales no permiten asegurar que una preparación casera elimine problemas de salud complejos.

Por esa razón, frases como “cura todo”, “limpia la sangre”, “elimina la diabetes” o “destruye cualquier infección” deben tomarse con mucha cautela.

¿Se puede beber la caléndula?

Aunque existen preparaciones tradicionales de caléndula para consumo, no conviene asumir que todas las plantas, concentraciones o productos caseros son apropiados para beber. Además, las personas pueden reaccionar de manera diferente.

Quienes tengan alergia a plantas de la familia de las margaritas, crisantemos o ambrosías deben ser especialmente cuidadosos, ya que podrían presentar una reacción.

Las mujeres embarazadas o en período de lactancia, los niños y las personas que toman medicamentos regularmente deben consultar con un profesional sanitario antes de utilizar preparados medicinales de caléndula, especialmente si se pretende consumirlos de forma habitual o concentrada.

También es fundamental identificar correctamente.

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