Nunca tires la cáscara otra vez: cómo aprovecharla para cuidar huesos y articulaciones
Con el paso de los años, cuidar los huesos y las articulaciones se vuelve cada vez más importante. Después de los 60 o 70 años pueden aparecer molestias en las rodillas, rigidez, menor fuerza muscular y una mayor preocupación por la fragilidad ósea. Por eso, cualquier alimento económico que pueda aprovecharse en la cocina llama rápidamente la atención.
Uno de los remedios caseros que más curiosidad despierta es la cáscara de huevo. Se suele decir que contiene una enorme cantidad de calcio y que, preparado de determinada manera, puede fortalecer una rodilla desgastada o recuperar un hueso frágil durante la noche.
Hay una parte verdadera y otra que conviene aclarar. La cáscara de huevo está formada principalmente por carbonato de calcio, pero comerla no significa que el calcio vaya directamente a reconstruir una rodilla o reparar un hueso durante unas horas. El organismo necesita calcio, vitamina D, proteínas y otros nutrientes para mantener una estructura ósea adecuada, y los problemas articulares tienen múltiples causas.
Además, consumir cáscaras preparadas en casa puede presentar riesgos si no se higienizan y procesan correctamente. Por eso, no es recomendable triturar una cáscara cruda y consumirla directamente.
Una alternativa mucho más sencilla es aprovechar alimentos que aportan nutrientes relacionados con la salud ósea y muscular.
Receta 1: Yogur con frutas, avena y semillas
Ingredientes:
1 taza de yogur natural
½ taza de papaya o fresas
2 cucharadas de avena
1 cucharada de semillas de calabaza
1 cucharada de nueces picadas
canela al gusto
Preparación:
Coloque el yogur en un recipiente y agregue la fruta previamente lavada y cortada. Incorpora la avena, las semillas y las nueces. Mezcla suavemente y añade un poco de canela.
Modo de uso:
Puede consumirse como desayuno o merienda. Aporta proteínas, fibra, grasas saludables y diferentes minerales. Para una persona mayor, combinar una alimentación nutritiva con ejercicios adecuados de fuerza puede ser más útil para conservar la función de las piernas que depende de un único ingrediente.
Receta 2: Tortilla de huevo con espinaca y tomate
Ingredientes:
2 huevos
1 taza de espinaca
½ tomate
1 cucharadita de aceite de oliva
Pimienta y hierbas aromáticas
Preparación:
Lava las verduras y corta el tomate. Saltea ligeramente la espinaca con el aceite de oliva. Agregue los huevos batidos y el tomate. Cocina hasta que el huevo esté completamente cuajado.
Indicaciones:
Puedes consumir esta tortilla en el desayuno o la cena. El huevo proporciona proteínas importantes para conservar la masa muscular, mientras que las verduras aportan vitaminas y minerales.
La fuerza muscular también desempeña un papel fundamental en la protección de las rodillas, porque unos músculos fuertes ayudan a estabilizar las articulaciones.
Receta 3: Pescado con verduras
Ingredientes:
1 filete de pescado
1 zanahoria
1 calabacín
½ taza de brócoli
1 cucharadita de aceite de oliva
Ajo y hierbas aromáticas
Preparación:
Cocina el pescado al horno, al vapor o a la plancha. Lava las verduras, córtalas y cocínalas hasta que estén tiernas. Agregue el aceite de oliva y las hierbas para dar sabor sin utilizar demasiada sal.
Modo de uso:
Puede formar parte del almuerzo o la cena. El pescado aporta proteínas y, dependiendo de la variedad, puede aportar vitamina D y grasas omega-3. Las verduras complementan la comida con fibra y micronutrientes.
Receta 4: Avena con leche y fruta
Ingredientes:
½ taza de avena
1 taza de leche o bebida fortificada adecuada para la persona
½ plátano
½ taza de fresas
Una pizca de canela
Preparación:
Cocina la avena con la leche hasta que tenga una consistencia cremosa. Retira del fuego y agrega el plátano y las fresas troceadas.
Indicaciones:
Es una buena opción para comenzar el día. La leche puede aportar calcio y proteínas, aunque las necesidades nutricionales cambian de una persona a otra.
¿Y qué ocurre con la cáscara de huevo?
Si alguien quiere utilizar cáscara de huevo como fuente de calcio, debe tener especial cuidado. Las cáscaras crudas pueden estar contaminadas con microorganismos y, además, los fragmentos mal triturados pueden causar lesiones en la boca o garganta.
Por ese motivo, no recomiendo preparar polvo de cáscara casero y consumirlo sin orientación profesional. Si una persona necesita aumentar su consumo de calcio, existen alimentos más seguros y fáciles de medir, como lácteos, bebidas vegetales fortificadas, algunos pescados y determinados vegetales.
Además, consumir demasiado calcio no necesariamente fortalece más los huesos. Las personas con antecedentes de cálculos renales, enfermedades renales, alteraciones del calcio o quienes toman determinados medicamentos deben consultar antes de utilizar suplementos de calcio.
La rodilla necesita más que una receta.
Una rodilla dolorida no siempre significa que falta calcio. Puede existir artrosis, inflamación.