Después de los 60: rutina con hojas para una piel más tersa y luminosa
Después de los 60 años, la piel comienza a necesitar cuidados diferentes. Con el paso del tiempo disminuye progresivamente la producción de colágeno y elastina, la piel puede perder parte de su firmeza y también puede volverse más seca, fina y sensible. Por eso, una rutina sencilla basada en ingredientes suaves puede ayudar a conservar una apariencia más hidratada, cómoda y luminosa.
En los últimos años se han popularizado diferentes remedios caseros elaborados con hojas, especialmente aquellas utilizadas habitualmente en infusiones y preparaciones culinarias. Algunos contienen compuestos vegetales antioxidantes y sustancias aromáticas que pueden complementar una rutina de cuidado personal. Sin embargo, es importante poner los pies en la tierra: ninguna hoja puede borrar las arrugas ni rejuvenecer la piel décadas en tres días.
Lo que sí puede ocurrir es que una piel seca recupere parte de su hidratación superficial y luzca temporalmente más suave cuando recibe una limpieza delicada, hidratación y protección solar.
Una de las opciones más sencillas es utilizar hojas de té verde. Esta planta contiene polifenoles, entre ellos catequinas, que han sido estudiadas por sus propiedades antioxidantes. Para la piel, lo más prudente es utilizar preparaciones suaves y externas, evitando concentraciones demasiado fuertes.
Receta 1: Compresa refrescante de té verde
Ingredientes
1 bolsita de té verde o 1 cucharadita de hojas.
1 taza de agua.
Una gasa o paño limpio.
preparación
Prepare el té y déjelo enfriar completamente. Una vez frío, humedece una gasa limpia y escúrrela bien.
Modo de uso
Coloque la compresa sobre el rostro limpio durante aproximadamente 5 a 10 minutos. Después seca la piel con pequeños toques y aplica una crema hidratante adecuada para tu tipo de piel.
Puede utilizarse dos o tres veces por semana.
Precaución: no aplique la preparación caliente y evite utilizarla sobre heridas, irritaciones o piel recién depilada.
Receta 2: Mascarilla de avena y té verde
Ingredientes
1 cucharada de avena molida.
1 o 2 cucharadas de té verde frío.
1 cucharadita de yogur natural sin azúcar, opcional.
preparación
Mezcla la avena con el té verde hasta formar una pasta suave. Si la piel tolera bien el yogur, puedes añadir una pequeña cantidad.
Modo de uso
Extiende una capa fina sobre el rostro, evitando el contorno de los ojos y los labios. Déjala actuar entre 10 y 15 minutos y retírala suavemente con agua tibia.
Después aplique una crema hidratante.
Esta preparación puede ser especialmente agradable para pieles que se sienten tirantez, aunque no debe considerarse un tratamiento para las arrugas.
Receta 3: Infusión de manzanilla para una compresa facial
La manzanilla es otra planta tradicionalmente utilizada en preparaciones caseras. Una infusión suave y fría puede utilizarse como compresa externa, siempre que la persona no tenga alergia a esta planta.
Ingredientes
1 cucharadita de flores de manzanilla.
1 taza de agua.
preparación
Prepara la infusión y déjala enfriar completamente. Cuélala cuidadosamente para eliminar restos de la planta.
Modo de uso
Humedece una gasa limpia y colócala sobre el rostro durante unos minutos. Después de aplicar hidratante.
No es necesario utilizarla todos los días. Dos o tres veces por semana es suficiente para incorporarla como un ritual de cuidado.
Precaución: las personas alérgicas a la manzanilla o a plantas de la familia Asteraceae deben evitarla.
Receta 4: Hoja de aloe vera para hidratar
El aloe vera no es una “hoja milagrosa”, pero el gel transparente de la planta se utiliza habitualmente para proporcionar una sensación refrescante e hidratante sobre la piel.
Ingredientes
Gel de aloe vera cosmético o gel transparente correctamente preparado.
Crema hidratante sin perfume.
preparación
Utilice preferentemente un producto cosmético formulado para la piel. Si se obtiene directamente de la planta, debe evitarse la parte amarillenta o látex de la hoja, ya que puede resultar irritante.
Modo de uso
Aplique una capa muy fina sobre una pequeña zona de la piel. Si no aparece irritación, puede utilizarse posteriormente una pequeña cantidad sobre el rostro. Después, aplica hidratación.
¿Cómo conseguir una piel más luminosa después de los 60?
Una rutina de hojas puede ser un complemento, pero existen hábitos mucho más importantes. El primero es la hidratación adecuada de la piel. Después de la limpieza conviene aplicar una crema que ayude a mantener la barrera cutánea.
El segundo hábito es utilizar protector solar de amplio espectro SPF 30 o superior durante el día. La exposición acumulada al sol es uno de los factores más importantes relacionados con manchas, pérdida de elasticidad y envejecimiento visible.
También ayuda a evitar duchas excesivamente calientes, jabones muy agresivos y productos con demasiado alcohol o fragancias si la piel es sensible.
Y hay algo que ningún remedio casero puede sustituir.