Estas plantas pueden apoyar la circulación y ayudar a sentir las piernas más ligeras.
Cuando las piernas se sienten pesadas, cansadas o como si la circulación estuviera “dormida”, muchas personas buscan alternativas naturales que puedan incorporar fácilmente a su rutina. Pasar muchas horas sentado o de pie, llevar una vida sedentaria, tener sobrepeso o simplemente envejecer puede hacer que aparezcan molestias como sensación de pesadez, hormigueo o cansancio en pies y piernas.
Existen plantas y alimentos que contienen compuestos interesantes y que forman parte de diferentes tradiciones de cuidado. Sin embargo, es importante aclarar algo desde el principio: ninguna planta puede destapar una arteria obstruida ni eliminar una trombosis de forma inmediata. Su posible beneficio debe entenderse como un complemento dentro de un estilo de vida saludable.
Entre las opciones más conocidas encontramos el jengibre, el romero, la canela y la menta. Utilizados principalmente como alimentos o infusiones, pueden aportar sabor y determinados compuestos antioxidantes a la alimentación diaria.
Jengibre: una raíz muy utilizada
El jengibre contiene sustancias conocidas como gingeroles, estudiadas por sus propiedades antioxidantes y por su posible relación con procesos inflamatorios. No significa que una taza de jengibre vaya a mejorar una circulación deficiente en minutos, pero puede formar parte de una alimentación variada.
Receta 1: infusión de jengibre y limón
Ingredientes:
3 o 4 rodajas finas de jengibre fresco.
1 taza de agua.
Unas gotas de limón.
Preparación:
Calienta el agua y añade el jengibre. Déjalo reposar entre 5 y 10 minutos. Cuando esté tibio, agregue unas gotas de limón.
Modo de uso:
Puedes tomar una taza después de una comida, siempre que las tolerancias estén bien. No es necesario consumir grandes cantidades para obtener beneficios.
Romero: mucho más que un condimento
El romero es una planta aromática muy utilizada en la cocina mediterránea. Contiene compuestos antioxidantes y puede ayudar a mejorar el sabor de las comidas sin necesidad de recurrir a grandes cantidades de sal.
Una manera sencilla de aprovecharlo es incorporarlo a carnes, pescados, verduras y sopas.
Receta 2: pescado con romero y verduras
Ingredientes:
1 filete de pescado.
1 calabacín pequeño.
1 zanahoria.
1 cucharadita de aceite de oliva.
Romero fresco o seco.
Ajo opcional.
Un poco de limón.
Preparación:
Cocina el pescado al horno o a la plancha con el romero y unas gotas de limón. Acompáñalo con el calabacín y la zanahoria cocidos o salteados con una pequeña cantidad de aceite de oliva.
Modo de uso:
Puede formar parte de una comida equilibrada varias veces por semana. El pescado aporta proteínas necesarias para conservar la masa muscular, algo especialmente importante a medida que pasan los años.
Canela: aroma y sabor para las bebidas
La canela se ha utilizado habitualmente en diferentes preparaciones. Contiene compuestos antioxidantes, aunque las cantidades utilizadas normalmente en la cocina no deben confundirse con dosis medicinales.
Receta 3: bebida de manzana y canela
Ingredientes:
1 manzana.
1 taza y media de agua.
1 pequeña rama de canela.
Preparación:
Corta la manzana en trozos y colócala en una olla con el agua y la canela. Caliente durante unos minutos y deja reposar antes de beber.
Indicaciones:
Puedes consumirla como bebida sin azúcar, especialmente como alternativa a refrescos o bebidas muy azucaradas.
No es recomendable añadir grandes cantidades de canela diariamente ni utilizar suplementos concentrados sin orientación profesional, especialmente en personas con enfermedades hepáticas o que toman determinados medicamentos.
Menta: una opción refrescante
La menta puede ser útil para preparar bebidas agradables y facilitar que algunas personas aumenten su consumo de líquidos. Sin embargo, hidratarse no significa obligarse a beber cantidades excesivas de agua.
Receta 4: agua de pepino, menta y limón
Ingredientes:
Pepino medio.
5 hojas de menta.
1 litro de agua.
Unas rodajas de limón.
Preparación:
Lava bien los ingredientes, corta el pepino y colócalo todo en una jarra. Déjalo reposar en el refrigerador durante 30 minutos.
Modo de uso:
Bebe durante el día según tu sed y las recomendaciones que hayas recibido de un profesional de salud.
La circulación necesita algo más que plantas.
Si quieres cuidar tus piernas, no concentres toda la atención en las infusiones. Caminar regularmente, mover los tobillos cuando permaneces sentado durante mucho tiempo, evitar el exceso de sal, mantener un peso saludable y no fumar son muchas más medidas importantes para la salud cardiovascular.
Cuando existen várices, también puede ser útil elevar las piernas durante unos minutos después de pasar mucho tiempo de pie. Las medias de compresión pueden ayudar en determinados problemas venosos, pero conviene consultar previamente para elegir el tipo adecuado.
Además, si las piernas están perdiendo fuerza, existe dolor al caminar, entumecimi.