Las hojas de laurel revierten el envejecimiento, borran cada arruga y dejan la piel impecable incluso después de los 70.
A medida que pasan los años, la piel cambia. Después de los 50, 60 o 70 años puede volverse más fina, seca y sensible, mientras las líneas de expresión y las manchas comienzan a hacerse más visibles. Por eso, no resulta extraño que las personas busquen ingredientes naturales capaces de devolverle al rostro una apariencia más suave.
Entre los remedios caseros que han ganado popularidad se encuentran las hojas de laurel. Algunas publicaciones aseguran que preparar una infusión de laurel y aplicarla sobre la cara puede borrar las arrugas, eliminar las manchas y revertir el envejecimiento. La realidad es mucho más sencilla: el laurel no puede detener el envejecimiento ni borrar todas las arrugas, pero sus compuestos vegetales pueden formar parte de una rutina de cuidado siempre que se utilice con precaución.
El laurel se emplea principalmente como condimento y contiene diferentes compuestos aromáticos y antioxidantes. Sin embargo, que una planta contenga antioxidantes no significa que una infusión aplicada sobre la piel tenga capacidad para rejuvenecerla décadas.
La piel madura necesita principalmente hidratación, protección frente al sol y productos que respeten su barrera natural.
Receta 1: Infusión suave de laurel para compresas
Si se desea probar el laurel de forma externa, una alternativa prudente es preparar una infusión suave y utilizarla como compresa.
Ingredientes:
2 hojas de laurel
1 taza de agua
Preparación:
Caliente el agua hasta que hierba. Apague el fuego, añada las hojas de laurel y déjelas reposar durante unos 10 minutos. Espere hasta que la preparación esté completamente fría y cuélela.
Modo de uso:
Humedezca una gasa limpia y colóquela suavemente sobre la piel durante unos minutos. No frote el rostro. Puede hacerlo ocasionalmente, pero no es necesario utilizarlo diariamente.
Precaución:
Antes de aplicarlo en toda la cara, pruebe una pequeña cantidad en una zona discreta del brazo. Si aparece ardor, picazón, rojecimiento o inflamación, suspenda su utilización.
Receta 2: Laurel y yogur para una piel más suave
Para una rutina casera de hidratación, el yogur natural puede ser más interesante que utilizar una infusión concentrada de laurel.
Ingredientes:
1 cucharada de yogur natural sin azúcar
1 cucharadita de infusión fría de laurel
Preparación:
Mezcle ambos ingredientes hasta conseguir una preparación homogénea.
Indicaciones:
Aplique una capa fina sobre la piel limpia, evitando el contorno inmediato de los ojos. Déjela actuar aproximadamente 5 a 10 minutos y retírela con agua. Después aplique una crema hidratante.
No debe utilizarse sobre heridas, piel irritada o después de procedimientos dermatológicos.
Receta 3: Laurel y avena para piel seca
La avena puede ayudar a proporcionar una sensación de suavidad y confort en pieles secas.
Ingredientes:
1 cucharada de avena finamente molida
1 cucharadita de infusión fría de laurel
Preparación:
Mezcle los ingredientes hasta formar una pasta suave. Si queda demasiado espesa, añada unas gotas más de la infusión.
Modo de uso:
Aplique una pequeña cantidad sobre el rostro sin frotar. Déjela durante unos minutos y enjuague suavemente.
Esta receta no elimina arrugas ni manchas, pero puede utilizarse ocasionalmente como parte de una rutina de cuidado.
¿Qué ayuda realmente a cuidar una piel de más de 70 años?
Si el objetivo es mantener una piel saludable, existen hábitos mucho más importantes que cualquier planta.
El primero es la protección solar. La exposición acumulada a la radiación ultravioleta es uno de los principales factores relacionados con manchas, pérdida de elasticidad y aparición de arrugas. Utilizar protector solar de amplio espectro y protegerse con ropa, sombrero o sombra puede marcar una diferencia mucho mayor que una infusión casera.
La hidratación también es importante. Una crema adecuada puede ayudar a reducir la sensación de tirantez y mejorar temporalmente el aspecto de las líneas causadas por la sequía.
Además, dormir lo suficiente, no fumar, mantener una alimentación variada y consumir proteínas adecuadas que contribuyan al mantenimiento general de los tejidos.
Receta 4: Hidratación sencilla con yogur y miel
Ingredientes:
1 cucharada de yogur natural
½ cucharadita de miel
Preparación:
Mezcle ambos ingredientes y aplique una pequeña cantidad sobre la piel limpia.
Modo de uso:
Déjela actuar entre 5 y 10 minutos y retírese con agua. Posteriormente utilice una crema hidratante.
No debe aplicarse si existe alergia a alguno de los ingredientes. Tampoco conviene utilizar miel sobre heridas abiertas.
Cuidado con las recetas demasiado fuertes
Un error frecuente consiste en pensar que, si una pequeña cantidad de una planta puede ser útil, una concentración muy fuerte todavía será mejor. En realidad, puede ocurrir lo contrario.
No es recomendable aplicar aceites esenciales de laurel directamente s.