EL MÉDICO NO TE LO DICE: Todos ven esta planta. Casi nadie sabe lo que hace con la tiroides después de los 60

Después de los 60 años, muchas personas comienzan a prestar más atención a síntomas que antes pasaban desapercibidos: cansancio, cambios de peso, sensación de frío, piel seca, estreñimiento o falta de energía. Como algunos de estos síntomas pueden aparecer en personas con alteraciones de la tiroides, es común que surjan consejos sobre una planta capaz de “activar” o “limpiar” esta glándula.

Una de las plantas más fáciles de encontrar en cualquier mercado es la espinaca. Es económico, versátil y contiene folato, vitamina C, carotenoides, vitamina K y minerales. Puede formar parte de una alimentación saludable a cualquier edad.

Pero debemos aclarar algo desde el principio: la espinaca no cura el hipotiroidismo ni puede reemplazar la medicación para la tiroides. Su verdadero valor está en aportar nutrientes que ayudan al organismo a mantener una alimentación equilibrada.

¿Qué tiene que ver la alimentación con la tiroides?

La tiroides necesita determinados nutrientes para producir sus hormonas y funcionar correctamente. Entre ellos se encuentran el yodo, el selenio y otros micronutrientes.

Sin embargo, más no significa mejor. Tomar grandes cantidades de yodo por cuenta propia, por ejemplo, puede ser contraproducente en algunas personas con enfermedades tiroideas.

Por eso, después de los 60 años no conviene experimentar con suplementos o preparados concentrados simplemente porque prometen “activar” la tiroides.

La mejor estrategia es consumir alimentos variados y consultar cuando existan síntomas persistentes.

Receta 1: espinaca con huevo y tomate

Esta combinación es sencilla y aporta proteínas, verduras y diferentes micronutrientes.

Ingredientes:

1 taza de espinaca fresca
2 huevos
½ tomate
1 cucharadita de aceite de oliva
Orégano al gusto

Preparación:
Lava muy bien la espinaca y el tomate. Saltea ligeramente la espinaca con el aceite de oliva. Agregue el tomate picado y posteriormente los huevos batidos. Cocina hasta que el huevo esté completamente hecho.

Modo de uso:
Puede consumirse durante el desayuno, almuerzo o cena. Es una práctica alternativa para incorporar verduras y proteínas en una misma comida.

Receta 2: batido de espinaca, papaya y yogur

Aunque algunas personas prefieren utilizar las hojas verdes en batidos, no es necesario beberlas para obtener sus nutrientes.

Ingredientes:

½ taza de espinaca bien lavada
1 taza de papaya
¾ de taza de yogur natural sin azúcar
½ taza de agua
1 cucharada de avena

Preparación:
Lava cuidadosamente la espinaca y coloca todos los ingredientes en la licuadora. Procesa hasta conseguir una bebida homogénea.

Modo de uso:
Puede consumirse como desayuno o merienda. No es necesario tomarlo en ayunas y tampoco hace falta añadir azúcar.

Si tienes diabetes, considera la cantidad de fruta y avena dentro de tu alimentación diaria.

Receta 3: sopa verde con espinaca

Una preparación caliente puede ser una buena alternativa para quienes no disfrutan de las ensaladas.

Ingredientes:

1 taza de espinaca
1 calabacín
1 zanahoria pequeña
½ cebolla
1 diente de ajo
Agua suficiente
Hierbas aromáticas al gusto

Preparación:
Lava y corta las verduras. Cocina la cebolla, el ajo, el calabacín y la zanahoria hasta que estén tiernos. Agregue la espinaca al final y cocine unos minutos más. Puedes dejarla con trozos o triturarla para obtener una crema.

Modo de uso:
Puede utilizarse como entrada o como parte de una comida. Para hacerla más completa, acompáñala con huevo, pollo, pescado o legumbres.

Receta 4: ensalada de espinaca y aguacate

Ingredientes:

1 taza de espinaca
½ aguacate
½ tomate
½ pepino
1 huevo cocido
1 cucharadita de aceite de oliva
limon al gusto

Preparación:
Lava las verduras y córtalas. Coloca la espinaca como base y añade el tomate, pepino, aguacate y huevo. Termina con aceite de oliva y unas gotas de limón.

Modo de uso:
Puede consumirse como almuerzo ligero o acompañamiento de pescado o pollo.

Lo que realmente conviene vigilar después de los 60

Si una persona presenta cansancio constante, aumento o pérdida inexplicable de peso, palpitaciones, temblores, intolerancia al frío o al calor, estreñimiento persistente, cambios importantes en el cabello o alteraciones del sueño, no debería intentar diagnosticar la tiroides mediante una planta.

Un análisis de sangre puede ayudar a determinar si existe una alteración tiroidea. Dependiendo del caso, el profesional puede solicitar pruebas como TSH y otras hormonas tiroideas.

También es importante informar al médico sobre todos los suplementos y productos naturales que se consumen.

Precauciones importantes

Las personas que toman medicamentos para la tiroides deben seguir las indicaciones recibidas. Algunos alimentos, suplementos y minerales pueden interferir con la absorción de determinados medicamentos cuando se consumen demasiado cerca de la dosis.

La espinaca también contiene vitamina K, por lo quee

Go up