No es un té cualquiera: una receta nocturna de tres ingredientes para acompañar el bienestar de los tiroides

Cuando una persona comienza a sentirse cansada, con poca energía, más sensible al frío o notas cambios inexplicables en su peso, es fácil pensar que “la tiroides está apagada”. De ahí nacen numerosos remedios caseros que prometen activar esta glándula durante la noche y producir un cambio visible al despertar.

Pero hay algo importante que debemos aclarar: ningún té puede hacer que una tiroides con funcionamiento reducido vuelva a trabajar normalmente de la noche a la mañana. Cuando existe hipotiroidismo, por ejemplo, la causa debe determinarse mediante una evaluación médica y análisis de sangre. En muchos casos se necesita tratamiento específico y seguimiento.

Esto no significa que las bebidas naturales no tengan lugar dentro de una rutina saludable. Una infusión puede ser agradable antes de dormir, ayudar a mantener una buena hidratación y convertirse en una alternativa a bebidas azucaradas. Lo importante es no confundir bienestar general con tratamiento de una enfermedad.

Una receta nocturna de tres ingredientes.

Para una bebida sencilla podemos combinar jengibre, canela y limón. Estos ingredientes son populares en la alimentación tradicional y aportan sabor y diferentes compuestos vegetales.

Ingredientes
2 o 3 rodajas finas de jengibre fresco.
1 pequeña rama de canela.
1 cucharadita de jugo de limón.
1 taza de agua caliente.
preparación

Calienta el agua y añade el jengibre y la canela. Déjalos reposar aproximadamente 5 a 10 minutos. Cuando la bebida esté tibia, incorpore el limón.

No es necesario agregar azúcar. Si deseas un sabor más dulce, puedes utilizar una pequeña cantidad de un endulzante que sea apropiado para tu alimentación.

Indicaciones

Puedes tomar una taza ocasionalmente por la noche, preferiblemente después de la cena y no inmediatamente antes de acostarte si los líquidos nocturnos hacen que tengas que levantarte constantemente para ir al baño.

Esta bebida puede formar parte de una rutina saludable, pero no debe utilizarse para sustituir medicamentos para la tiroides.

¿Qué relación tiene la alimentación con la tiroides?

La glándula tiroides necesita determinados nutrientes para producir hormonas adecuadamente. Entre ellos se encuentran el yodo y el selenio. Sin embargo, esto no significa que consumir grandes cantidades de estos minerales vaya a mejorar la función tiroidea.

De hecho, más no siempre significa mejor. El exceso de yodo puede resultar perjudicial para algunas personas y alterar la función de la tiroides. Por eso no es recomendable comenzar por cuenta propia suplementos de yodo, algas o productos concentrados con la idea de “activar” la glándula.

Una alimentación variada suele ser una estrategia mucho más sensata.

Receta 2: desayuno con huevo, aguacate y fruta

Los huevos aportan proteínas y algunos nutrientes, mientras que las frutas y el aguacate ayudan a proporcionar fibra y diferentes micronutrientes.

Ingredientes:

1 huevo.
¼ de aguacate.
1 porción de fruta, como fresas o manzana.
1 rebanada de pan integral.

Preparación:

Cocina el huevo de la manera que prefieras, evitando el exceso de aceite y sal. Sirve con aguacate, fruta y pan integral.

Indicaciones:

Puede consumirse como desayuno equilibrado. No se trata de una comida que “cura” el hipotiroidismo, sino de una forma de aportar nutrientes dentro de una alimentación saludable.

Receta 3: yogur con nueces y fruta

Ingredientes:

½ taza de yogurt natural.
1 cucharada de nueces.
½ taza de fresas o arándanos.
1 cucharada de avena.

Preparación:

Lava la fruta, córtala y mézclala con el yogur, las nueces y la avena.

Indicaciones:

Puede utilizarse como merienda o desayuno ligero. Las nueces aportan grasas saludables y, dependiendo de la variedad y cantidad, minerales como el selenio.

Cuidado con los remedios que prometen “activar” la tiroides

Uno de los errores más comunes es creer que el cansancio significa automáticamente que la tiroides funciona mal. El agotamiento también puede estar relacionado con falta de sueño, anemia, estrés, alimentación insuficiente, algunos medicamentos y muchas otras situaciones.

Si una persona tiene síntomas persistentes como cansancio marcado, intolerancia al frío, piel seca, estreñimiento, caída del cabello, cambios de peso o alteraciones del ritmo cardíaco, lo recomendable es consultar y realizar los estudios correspondientes.

También es importante tener cuidado con las infusiones y suplementos cuando ya existe un diagnóstico de tiroideo.

Por ejemplo, las personas que toman levotiroxina deben seguir las indicaciones de su médico sobre cuándo tomarla y no mezclarla arbitrariamente con alimentos, suplementos o bebidas. Algunos minerales y productos pueden interferir con su absorción.

Una noche no cambia una tiroides enferma

La idea de despertar al día siguiente con una tiroides completamente “encendida” resulta atractiva, pero no refleja cómo funciona realmente el organismo.

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