Exceso de agua estancada: remedios caseros para recuperar el oxígeno del suelo y proteger las raíces
Cuando el suelo permanece demasiado tiempo cubierto de agua, las plantas pueden comenzar a mostrar señales de deterioro aunque al principio parezca que están recibiendo exactamente lo que necesitan. El agua es indispensable para las raíces, pero también necesitan oxígeno. Cuando los espacios de aire que existen naturalmente entre las partículas del suelo quedan llenos de agua durante demasiado tiempo, el oxígeno disponible disminuye y las raíces pueden comenzar a funcionar mal.
Por eso, cuando una planta presenta hojas amarillentas, crecimiento lento, frutos que caen antes de tiempo o ramas que pierden vigor, es importante revisar primero las condiciones del terreno. El exceso de agua no siempre es la causa, pero sí puede convertirse en un problema importante.
La buena noticia es que existen algunas medidas sencillas para mejorar las condiciones del suelo. Sin embargo, ningún preparado casero puede “curar” instantáneamente unas raíces que ya están dañadas. El verdadero remedio consiste en eliminar el exceso de humedad y mejorar el drenaje.
Primer remedio: reducir temporalmente el riego
Antes de agregar cualquier producto al suelo, hay que detener el problema desde su origen.
Materiales:
Una pala pequeña
Una herramienta para comprobar la humedad.
Agua solamente cuando sea necesario
Preparación y uso:
Comprueba la humedad introduciendo un dedo o una herramienta varios centímetros en el terreno. Si la tierra está completamente empapada, no vuelvas a mirar.
Retire también los recipientes o bandejas que estén acumulando agua debajo de las macetas.
Indicaciones:
Deja que la superficie y las capas superiores comiencen a secarse antes de volver a regar. La frecuencia dependerá del clima, la planta, el tamaño de la maceta y el tipo de suelo.
No significa dejar la planta completamente seca. El objetivo es evitar que las raíces permanezcan constantemente sumergidas.
Segundo remedio: compost maduro para mejorar la estructura
El compost bien descompuesto puede ayudar a mejorar la estructura de ciertos suelos y favorecer una mejor circulación de aire y agua.
Ingredientes:
Abono completamente maduro
Tierra del propio jardín
Preparación:
Si estás preparando una nueva zona de cultivo, mezcla el compost con la tierra antes de plantar. Si la planta ya está establecida, incorpore solamente una cantidad moderada en la superficie, sin dañar las raíces.
Indicaciones:
Es más útil como medida preventiva y de mantenimiento que como solución inmediata para un terreno completamente inundado.
Hay que tener cuidado: agregue grandes cantidades de materia orgánica encima de un suelo que ya permanezca saturado no solucionará por sí mismo un problema grave de drenaje.
Tercer remedio: crear una zona elevada de plantación
Cuando el terreno es muy húmedo, una de las soluciones más prácticas puede ser elevar la zona donde crecerán las raíces.
Materiales:
Tierra de buena estructura
abono maduro
herramientas de jardineria
Preparación:
Forme un pequeño montículo o cama elevada y planta en la parte superior, de manera que el exceso de agua pueda alejarse de la zona radicular.
Indicaciones:
Esta técnica resulta especialmente útil cuando el suelo es pesado o existe una tendencia constante a formar charcos.
La altura necesaria dependerá del terreno y de la especie cultivada. No cubras el tronco con tierra, porque la humedad acumulada alrededor de la corteza puede favorecer enfermedades.
Cuarto remedio: cobertura vegetal, pero correctamente aplicada
El acolchado puede ser beneficioso para conservar la humedad y proteger el suelo, pero debe utilizarse correctamente.
Ingredientes:
hojas secas
paja
Astillas de madera bien preparadas
Preparación:
Coloque una capa moderada alrededor de la planta, dejando varios centímetros libres alrededor del tronco.
Indicaciones:
Utilízalo cuando el suelo ya tenga un drenaje razonable. Si el terreno está permanentemente empapado, no cubra la superficie con una capa gruesa de material, porque podrías mantener todavía más humedad.
¿Por qué el agua estancada puede dañar las raíces?
Las raíces necesitan oxígeno para realizar correctamente sus funciones. En un suelo saludable existen pequeños espacios entre las partículas que permiten la circulación del aire. Cuando esos espacios quedan llenos de agua durante demasiado tiempo, la disponibilidad de oxígeno disminuye.
En esas condiciones, las raíces pueden debilitarse y algunas pueden comenzar a morir. Además, determinados microorganismos asociados con enfermedades radiculares pueden encontrar condiciones favorables.
Por eso, echar más agua sobre una planta que parece marchita no siempre es la respuesta correcta. Una planta con raíces dañadas por exceso de humedad puede mostrar síntomas parecidos a los de una planta que necesita agua.
¿Se puede preparar un “agua curativa” para las raíces?
Es mejor no recurrir a mezclas caseras concentradas de