Si tienes más de 50 y tomas agua sola, esto es lo que realmente debes saber sobre tus tiroides.
Después de los 50 años, muchas personas comienzan a prestar más atención a cambios que antes pasaban desapercibidos: cansancio, piel más seca, sensación de frío, estreñimiento, cambios de peso o menor energía durante el día. Como algunos de estos síntomas pueden aparecer cuando existe una alteración de la tiroides, es comprensible que surjan dudas sobre la alimentación y la hidratación.
En los últimos años también se ha popularizado la idea de que las personas mayores que toman únicamente agua podrían estar dejando de consumir determinados minerales necesarios para los tiroides. Sin embargo, tomar agua sola no provoca por sí mismo un problema tiroideo. El agua es fundamental para el organismo y, en la mayoría de las personas, beber agua simple es una excelente forma de mantenerse hidratado.
La tiroides necesita determinados nutrientes para producir sus hormonas correctamente, pero eso no significa que haya que añadir suplementos o minerales al agua sin conocer primero las necesidades individuales.
Uno de los nutrientes más conocidos es el yodo, porque participa en la producción de las hormonas tiroideas. También intervienen otros nutrientes, como el selenio y el zinc. No obstante, más no significa mejor. Consumir cantidades excesivas de yodo mediante suplementos o productos concentrados puede incluso alterar la función tiroidea en algunas personas.
Por eso, la mejor estrategia después de los 50 consiste en mantener una alimentación variada y consultar al médico cuando aparezcan síntomas persistentes.
Receta 1: pescado con verduras y limón
El pescado puede aportar proteínas, y algunas variedades también contienen yodo y otros nutrientes.
Ingredientes:
1 filete de pescado
½ taza de brócoli
1 zanahoria pequeña
½ calabacín
1 cucharadita de aceite de oliva
limon
perejil o cilantro
Preparación:
Cocina el pescado al horno, a la plancha o al vapor. Prepare las verduras hasta que estén tiernas. Al servir, añade una pequeña cantidad de aceite de oliva, limón y hierbas.
Indicaciones:
Puede consumirse como comida principal. Alternar pescado con huevos, legumbres y otras fuentes de proteína permite mantener una alimentación más variada.
Receta 2: huevos con espinaca y tomate
Los huevos aportan proteínas y diferentes micronutrientes que forman parte de una alimentación equilibrada.
Ingredientes:
2 huevos
1 taza de espinaca
½ tomate
1 cucharadita de aceite de oliva
Pimienta y hierbas al gusto
Preparación:
Saltea ligeramente la espinaca y el tomate. Agregue los huevos y la cocina hasta que estén completamente hechos.
Indicaciones:
Puede servir como desayuno o cena ligera. Si tienes colesterol elevado, diabetes u otra condición que requiera una dieta específica, adapta la cantidad de huevos con la orientación de un profesional.
Receta 3: yogur con nueces y fruta
El selenio se encuentra en diferentes alimentos, y las nueces de Brasil son especialmente conocidas por su contenido elevado. Precisamente por eso, no conviene consumir grandes cantidades.
Ingredientes:
1 taza de yogur natural sin azúcar
1 fruta pequeña, como kiwi, manzana o fresas
1 cucharada de nueces comunes
1 cucharada de avena
Preparación:
Coloca el yogur en un recipiente y añade la fruta, la avena y las nueces.
Indicaciones:
Puede utilizarse como desayuno o merienda. Si deseas consumir nueces de Brasil específicamente, utiliza una cantidad pequeña y evita convertirlas en un suplemento diario sin orientación profesional.
Receta 4: ensalada de garbanzos y vegetales
Las legumbres son una excelente forma de incorporar proteínas vegetales y fibra.
Ingredientes:
½ taza de garbanzos cocidos
½ tomate
½ pepino
hojas verdes
¼ de aguacate
1 cucharadita de aceite de oliva
limon y perejil
Preparación:
Lava y corta los vegetales. Mézclalos con los garbanzos y agrega aceite de oliva, limón y perejil.
Indicaciones:
Puede consumirse como almuerzo o cena. Es una opción sencilla para aumentar el consumo de alimentos vegetales.
¿Hay que poner minerales en el agua?
Esta es una de las dudas más importantes. No es recomendable comenzar a agregar yodo, sal, suplementos de minerales o preparados comerciales al agua simplemente para “activar” la tiroides.
Una persona con una alimentación normal puede obtener yodo mediante alimentos y, dependiendo del país, mediante sal yodada. La necesidad concreta cambia según la situación individual. Por eso, tomar suplementos de yodo sin necesitarlos puede ser contraproducente.
Además, los problemas de tiroides no se diagnostican por la cantidad de agua que una persona bebe. Si existen síntomas como cansancio persistente, aumento o pérdida de peso sin explicación, palpitaciones, temblores, intolerancia al frío o calor, estreñimiento, cambios en la piel o alteraciones importantes del sueño, es mejor realizar una evaluación médica.
Un análisis de sangre puede ayudar a determinar si la tiroides está funcionando correctamente. En mucha