Adultos mayores de 60: cinco leches que muchos pasan de largo y cómo elegirlas correctamente

Después de los 60 años, elegir qué poner en el carrito del supermercado puede convertirse en una decisión más importante de lo que parece. Entre tantas botellas y cajas de leche aparecen opciones enteras, descremadas, sin lactosa, enriquecidas y bebidas vegetales que pueden generar dudas, especialmente cuando una persona está preocupada por sus riñones.

En internet también circulan afirmaciones según las cuales determinadas leches pueden “bajar la creatinina en 48 horas”. Esta promesa necesita una aclaración: ninguna leche puede garantizar que la creatinina disminuya en dos días ni reparar los riñones por sí sola.

La creatinina es un producto de deseo que normalmente eliminan los riñones. Un resultado elevado puede tener diferentes causas, entre ellas deshidratación, determinados medicamentos, problemas renales, cambios en la masa muscular u otras situaciones. Por eso, un análisis alterado debe interpretarse teniendo en cuenta el resto de la evaluación médica.

Aun así, elegir adecuadamente las bebidas puede formar parte de una alimentación saludable. Estas son cinco opciones que pueden encontrarse en los supermercados, aunque no todas son apropiadas para todas las personas.

1. Leche descremada

La leche descremada conserva proteínas y calcio, pero contiene menos grasa que la leche entera.

Receta: avena con leche descremada

Ingredientes:

½ taza de avena.
½ taza de leche descremada.
½ taza de agua.
Canela.
Una pequeña porción de manzana.

Preparación:
Cocina la avena con el agua y la leche a fuego bajo. Agregue la manzana en pequeños trozos y una pizca de canela.

Indicaciones:
Puede utilizarse como desayuno. Si existe enfermedad renal, la cantidad de leche debe ajustarse según las recomendaciones individuales de proteínas, fósforo, potasio y líquidos.

2. Leche sin leche

La leche sin lactosa puede resultar útil para personas que presentan intolerancia a la lactosa. Es importante recordar que “sin lactosa” no significa necesariamente “mejor para los riñones”; simplemente facilite la digestión en quienes tienen dificultad para procesar ese azúcar natural de la leche.

Receta: batido sencillo

Ingredientes:

½ taza de leche sin lactosa.
Una pequeña porción de fresas.
1 cucharada de avena.
Canela al gusto.

Preparación:
Licúa todos los ingredientes hasta obtener una mezcla uniforme. Sin añadas azúcar.

Indicaciones:
Puede utilizarse como merienda. Si tienes diabetes, controla la cantidad de fruta y avena dentro de tu alimentación diaria.

3. Leche fortificada

Algunas leches están enriquecidas con vitamina D y calcio. Estos nutrientes son importantes para mantener la salud de los huesos, especialmente durante el envejecimiento.

Receta: leche tibia con avena

Ingredientes:

½ taza de leche fortificada.
2 cucharadas de avena.
Una pizca de canela.

Preparación:
Caliente la leche, agregue la avena y cocine suavemente hasta que la mezcla espese ligeramente.

Indicaciones:
Puede consumirse como una pequeña merienda. Revise la etiqueta para comprobar la cantidad de azúcar agregada.

4. Leche baja en grasa

Otra alternativa es la leche reducida en grasa, que puede encajar en determinados patrones alimentarios.

Receta: yogurt y leche con fruta

Ingredientes:

½ taza de yogurt natural.
¼ de taza de leche baja en grasa.
Una pequeña porción de fresas.
1 cucharada de avena.

Preparación:
Mezcla los ingredientes o licúalos ligeramente.

Indicaciones:
Consuma una porción moderada. Si tienes una enfermedad renal diagnosticada, consulta si los lácteos y la cantidad de fósforo que aportan son adecuadas para ti.

5. Bebida de almendras sin azúcar

Las bebidas vegetales no son nutricionalmente idénticas a la leche de vaca. Algunas bebidas de almendras están fortificadas con calcio y vitamina D y pueden ser una alternativa para determinadas personas.

Receta: bebida de almendras con avena

Ingredientes:

1 taza de bebida de almendras sin azúcar.
2 cucharadas de avena.
Canela.
Unas pocas fresas.

Preparación:
Caliente la bebida de almendras con la avena y la canela. Puedes agregar las fresas al final.

Indicaciones:
Elige una versión sin azúcar añadido y revisa la etiqueta nutricional. No todas las bebidas vegetales contienen la misma cantidad de proteínas, calcio o vitamina D.

¿Y qué pasa con la creatinina?

Este es el punto más importante. Si una persona mayor observa que su creatinina está elevada, no debería intentar corregir el resultado tomando una determinada leche durante dos días.

La creatinina puede variar por diferentes motivos y, para saber qué está sucediendo con la función renal, normalmente se valoran otros datos además de la creatinina. La evaluación puede incluir la tasa de filtración estimada, análisis de orina y mediciones de presión arterial, entre otros elementos.

Una alimentación adecuada puede ayudar a cuidar la salud general, pero no existe una leche que “limpie” los riñones o elimine la creatinina acumulada.

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