Esta hoja seca de cocina tiene seis usos: cómo aprovechar el laurel para cuidar la piel

Hay ingredientes que permanecen durante años en la cocina sin que imaginamos que también pueden utilizarse en otras rutinas del hogar. El laurel es uno de ellos. Sus hojas secas se utilizan habitualmente para aromatizar sopas, guisos, arroces y diferentes preparaciones, gracias a su aroma característico.

En los últimos tiempos también se ha popularizado como ingrediente de recetas caseras para el cuidado de la piel. Algunas publicaciones aseguran que una infusión de laurel puede borrar las arrugas, eliminar las manchas y levantar la piel flácida en pocos días. Sin embargo, estas afirmaciones son mucho más grandes que la evidencia disponible.

El laurel puede formar parte de una rutina casera sencilla, pero no existe una receta de laurel que pueda garantizar la eliminación de las arrugas o devolver la firmeza perdida de la piel. La flacidez está relacionada con cambios naturales del colágeno, elastina, grasa subcutánea y estructura de la piel, especialmente con el paso de los años.

Aun así, podemos utilizarlo de maneras moderadas, siempre teniendo presente que una preparación casera no sustituye los productos dermatológicos ni la protección solar.

1. Agua de laurel para limpiar suavemente

Ingredientes:

2 hojas secas de laurel.
1 taza de agua.

Preparación:

Hierve el agua, añade las hojas y deja reposar entre cinco y diez minutos. Cuando la preparación esté completamente fría, cuélala.

Indicaciones:

Puedes utilizarla ocasionalmente como una compresa externa. Humedece una gasa limpia y pásala suavemente por la piel sin frotar. No es necesario utilizarla diariamente.

Antes de aplicarla en todo el rostro, pruebe una pequeña cantidad en una zona discreta para comprobar que no produce irritación.

2. Compresa refrescante de laurel

Ingredientes:

1 taza de agua.
1 hoja seca de laurel.

Preparación:

Prepare una infusión suave y espere a que se enfríe por completo. Humedece una gasa limpia y escúrrela.

Indicaciones:

Colócala sobre el rostro durante unos minutos. Esta preparación puede proporcionar una sensación refrescante, pero no debe confundirse con un tratamiento para tensar la piel.

No la coloque sobre heridas, irritaciones, quemaduras o zonas con dermatitis.

3. Laurel y avena para una rutina suave

La avena suele ser un ingrediente más interesante para una rutina casera de piel sensible porque puede aportar una sensación calmante.

Ingredientes:

1 cucharada de avena finamente molida.
1 o 2 cucharadas de agua.
Unas gotas de la infusión de laurel, ya fría.

Preparación:

Mezcle la avena con el agua hasta formar una pasta suave. Agregue una pequeña cantidad de la infusión.

Indicaciones:

Aplique una capa fina sobre el rostro limpio durante aproximadamente diez minutos. Retira con agua sin frotar y secar suavemente.

Utilice esta preparación como máximo una o dos veces por semana y suspéndela si aparece ardor, picazón o enrojecimiento.

4. Laurel y yogur natural

Otra alternativa es combinar una pequeña cantidad de infusión fría de laurel con yogur natural sin azúcar.

Ingredientes:

1 cucharada de yogur natural.
1 cucharadita de infusión de laurel fría.

Preparación:

Mezcle ambos ingredientes hasta conseguir una preparación uniforme.

Indicaciones:

Coloque una pequeña cantidad sobre la piel y déjela durante unos diez minutos. Después enjuaga con agua.

No es una mascarilla rejuvenecedora milagrosa. Su objetivo es proporcionar una rutina sencilla de cuidado e hidratación superficial.

5. Infusión aromática para beber

El laurel también puede utilizarse de la manera más tradicional: como ingrediente culinario.

Ingredientes:

1 hoja seca de laurel.
1 taza de agua.

Preparación:

Calienta el agua y deja reposar la hoja durante unos minutos. Retírala antes de beber.

Indicaciones:

Puede consumirse ocasionalmente como infusión, siempre que sea apropiado para la persona. No debe utilizarse como tratamiento para arrugas, flacidez, diabetes, hipertensión o cualquier otra enfermedad.

Tampoco conviene preparar concentraciones muy fuertes buscando un efecto más rápido.

6. Aceite de laurel: mucha precaución

Los productos comerciales de laurel destinados específicamente para uso cosmético son diferentes de preparar aceites caseros concentrados.

Si deseas utilizar un producto de laurel sobre la piel, elige uno formulado para uso cosmético y sigue las instrucciones del fabricante. Los aceites esenciales, por ejemplo, pueden irritar la piel si se aplican directamente.

Nunca coloques aceite esencial de laurel directamente sobre el rostro sin una dilución y formulación adecuada.

¿Qué funciona realmente contra las arrugas y la flacidez?

Aquí está la parte que muchas recetas virales dejan fuera. Para proteger la piel madura, la medida más importante es la protección frente al sol. Utilizar un protector solar de amplio espectro durante el día puede ayudar a reducir el daño acumulado por la radiación ultravioleta.

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