Mientras duermes: frutas que pueden acompañar la salud de tus riñones
Durante el día, los riñones trabajan constantemente para filtrar la sangre y eliminar sustancias de deseo a través de la orina. También participa en el equilibrio de líquidos y minerales del organismo. Por eso, cuidar estos órganos mediante buenos hábitos es especialmente importante.
En Internet circulan mensajes que aseguran que ciertas frutas pueden “barrer los riñones” mientras dormimos y conseguir que al despertar el cuerpo esté completamente limpio en apenas ocho horas. La idea puede resultar atractiva, pero los riñones no necesitan una fruta milagrosa que los limpie durante la noche. Cuando funcionan correctamente, se realizan de manera natural sus procesos de filtración.
Las frutas sí pueden formar parte de una alimentación saludable. Aportan agua, fibra, vitaminas y otros compuestos vegetales. Sin embargo, no existe una fruta capaz de reparar un riñón enfermo o eliminar todas las toxinas del organismo mientras una persona duerme.
Entre las opciones que pueden incorporarse a una alimentación equilibrada están la manzana, las fresas y la pera. La elección adecuada, sin embargo, depende de la situación de cada persona.
La manzana: una opción sencilla
La manzana es una fruta práctica y versátil. Aporta agua y fibra y puede utilizarse para sustituir postres con mayor cantidad de azúcares añadidos.
Receta 1: manzana con avena
Ingredientes:
1 manzana pequeña.
2 cucharadas de avena.
½ taza de yogur natural sin azúcar.
Una pizca de canela.
Preparación:
Lava muy bien la manzana, retira las semillas y córtala en trozos pequeños. Colócala sobre el yogur y añade la avena y una pequeña cantidad de canela.
Indicaciones de uso:
Puede consumirse como desayuno o merienda. No es necesario tomarla justo antes de dormir. De hecho, beber o comer grandes cantidades inmediatamente antes de acostarse puede resultar incómodo y aumentar las visitas nocturnas al baño.
Fresas: una fruta ligera
Las fresas contienen agua y vitamina C, además de diversos compuestos vegetales. Pueden incorporarse fácilmente a una alimentación variada.
Receta 2: yogur con fresas y avena
Ingredientes:
½ taza de fresas.
½ taza de yogurt natural.
2 cucharadas de avena.
1 cucharada de nueces sin sal, opcional.
Preparación:
Lava las fresas cuidadosamente y córtalas. Mézclalas con el yogur y añade la avena. Si lo deseas, incorpora unas pocas nueces.
Indicaciones de uso:
Puede utilizarse como desayuno o merienda. No es un tratamiento para enfermedades renales, sino una preparación nutritiva que puede formar parte de una dieta equilibrada.
Pera: otra alternativa de fruta entera
La pera aporta agua y fibra y puede consumirse fácilmente sin necesidad de convertirla en jugo.
Receta 3: ensalada de pera y verduras
Ingredientes:
½ pera.
Lechuga.
Pepino.
Un poco de zanahoria.
Una cucharadita de aceite de oliva.
Preparación:
Lava todos los ingredientes. Corta la pera, el pepino y la zanahoria en trozos pequeños y mézclalos con la lechuga. Agrega una pequeña cantidad de aceite de oliva.
Indicaciones de uso:
Puede acompañar el almuerzo o formar parte de una cena ligera. Es preferible no añadir salsas comerciales con grandes cantidades de sodio.
¿Y qué ocurre durante la noche?
Mientras dormimos, el organismo continúa realizando sus funciones normales. Los riñones siguen filtrando la sangre y produciendo orina, pero esto no significa que una fruta consumida antes de acostarse vaya a realizar una limpieza extraordinaria.
Por esta razón, no es necesario preparar grandes cantidades de jugos o batidos nocturnos. Además, los jugos suelen contener menos fibra que la fruta entera y pueden facilitar un consumo excesivo de azúcar natural.
La hidratación también debe adaptarse a cada persona. Algunas personas necesitan prestar especial atención a la cantidad de líquidos que consumen, sobre todo si tienen determinadas enfermedades cardíacas o renales. Por eso, beber enormes cantidades de agua antes de dormir no es una estrategia recomendable.
Personas con enfermedad renal: precaución especial
Aquí existe un punto fundamental. Las frutas son alimentos saludables para muchas personas, pero no todas las personas con enfermedad renal pueden consumirlas en las mismas cantidades.
En algunas etapas de la enfermedad renal crónica puede ser necesario controlar el potasio, el fósforo, el sodio o la cantidad total de líquidos. La dieta debe individualizarse según los análisis y las indicaciones del equipo médico.
Por eso, alguien que tiene una enfermedad renal diagnosticada no debería comenzar una dieta basada en grandes cantidades de frutas, batidos o jugos “detox” sin consultar primero.
También hay que tener cuidado con suplementos y mezclas de hierbas que prometen “limpiar los riñones”. Algunas pueden resultar perjudiciales o interferir con medicamentos.
Señales que no deben ignorar
Una alimentación saludable puede ayudar a cuidar el organismo, pero no sustituye la atención médica. S