TÓMALO ANTES DE DORMIR: opciones sencillas para terminar el día de forma saludable
“Tómalo antes de dormir” es una de esas frases que inmediatamente despiertan curiosidad. En redes sociales suele aparecer acompañado de promesas como desinflamar el cuerpo, limpiar los riñones, mejorar la circulación, bajar el azúcar o incluso hacer desaparecer determinados dolores durante la noche. Pero antes de preparar cualquier bebida nocturna conviene separar las expectativas de lo que realmente puede aportar una receta casera.
No existe una bebida universal que funcione de la misma manera para todas las personas. Sin embargo, algunas preparaciones sencillas, sin exceso de azúcar ni ingredientes innecesarios, pueden convertirse en una alternativa agradable para cerrar el día. La clave está en utilizarlas como parte de una alimentación equilibrada y no como sustitutos de medicamentos o tratamientos médicos.
Además, hay que tener cuidado con la cantidad. Tomar un vaso grande justo antes de acostarse puede provocar que algunas personas se levanten varias veces durante la noche para ir al baño. Esto resulta especialmente incómodo para quienes ya tienen problemas de sueño o padecen síntomas urinarios.
Una de las opciones más sencillas es una infusión de manzanilla.
Receta 1: infusión de manzanilla
Ingredientes:
1 bolsita de manzanilla o una pequeña cantidad de flores secas aptas para infusión.
1 taza de agua caliente.
Canela en rama, opcional.
Preparación:
Caliente el agua sin necesidad de hervirla durante mucho tiempo. Añade la manzanilla y deja reposar entre cinco y diez minutos. Retira la bolsita o cuela las flores. Si quieres darle sabor, puedes agregar un pequeño trozo de canela, pero no es necesario agregar azúcar.
Indicaciones de uso:
Tómala aproximadamente una hora antes de acostarte si te resulta agradable. No necesitas consumir grandes cantidades. Si eres alérgico a las plantas de la familia de las margaritas, consulta antes de utilizar manzanilla.
Otra alternativa puede ser una bebida tibia de avena. La avena contiene fibra y puede formar parte de una alimentación equilibrada, aunque no debe presentarse como una bebida que “limpia” el organismo mientras duermes.
Receta 2: bebida tibia de avena y canela
Ingredientes:
2 cucharadas de avena tradicional.
1 taza de leche sin azúcar o bebida vegetal fortificada.
Una pizca de canela.
Preparación:
Caliente la leche o bebida vegetal a fuego bajo. Agrega la avena y remueve durante unos minutos hasta conseguir una textura ligeramente cremosa. Retira del fuego y añade la canela.
Indicaciones de uso:
Puedes tomar una porción pequeña por la noche, especialmente si necesitas una merienda ligera. Si tiene diabetes, evite agregar azúcar, miel o jarabes y considere esta preparación dentro de su cantidad diaria de carbohidratos.
Receta 3: yogur natural con nueces
No todo tiene que ser líquido. Una pequeña porción de yogur natural puede ser una práctica alternativa para quienes prefieren comer algo ligero.
Ingredientes:
½ taza de yogur natural sin azúcar.
1 cucharada de nueces sin sal.
Unos pocos trozos de fresas o frutos rojos.
1 cucharada de avena, opcional.
Preparación:
Coloca el yogur en un recipiente y añade las frutas, las nueces y la avena. No es necesario endulzarlo.
Indicaciones de uso:
Consuma una porción moderada una o dos horas antes de dormir. Si tienes enfermedad renal, consulta qué cantidad de lácteos, frutos secos, potasio, fósforo y proteínas es apropiada para ti.
¿Qué debemos evitar antes de acostarnos?
Una bebida nocturna no necesita diez ingredientes para ser saludable. De hecho, algunas mezclas populares pueden resultar innecesarias o contraproductores. Evite preparar concentrados con grandes cantidades de jengibre, canela, ajo, bicarbonato, limón o vinagre pensando que una dosis más fuerte producirá mejores resultados.
Tampoco es recomendable utilizar alcohol como “remedio” para dormir. Aunque puede producir somnolencia inicialmente, puede alterar la calidad del sueño.
Las bebidas con cafeína, como café, té negro o algunas variedades de té verde, tampoco son la mejor elección para muchas personas durante la noche.
Y si tienes diabetes, las bebidas con azúcar, miel o grandes cantidades de fruta pueden elevar considerablemente la cantidad de carbohidratos de la noche.
El verdadero objetivo de la rutina nocturna.
Preparar una bebida caliente puede formar parte de un ritual relajante, pero el descanso saludable depende de muchos factores. Mantenga horarios regulares, reduzca las pantallas antes de acostarse, evite cenas demasiado pesadas y mantenga una habitación cómoda también puede favorecer una mejor rutina de sueño.
Si una persona se despierta constantemente para orinar, tiene sed excesiva, ronca intensamente, presenta dificultad para respirar durante la noche o siente dolor persistente, no debería intentar solucionar el problema únicamente con una bebida casera. Estos síntomas pueden tener causas que requieran evaluación.