Después de los 60: hábitos y recetas que pueden acompañar el cuidado de la próstata
A partir de los 60 años, muchos hombres comienzan a prestar más atención a algo que antes daban por sentado: la facilidad para orinar. El chorro puede volverse más débil, comenzando con dificultad, interrumpirse varias veces o dejar la sensación de que la vejiga todavía no se ha vaciado por completo. Algunas personas también empiezan a levantarse varias veces durante la noche.
Ante estas molestias, aparecen en internet numerosas recetas que prometen “aplastar” la próstata inflamada en cuestión de horas. Sin embargo, un remedio casero no puede garantizar que una próstata aumentada de tamaño vuelva a la normalidad en 24 horas. Los problemas urinarios pueden estar relacionados con hiperplasia prostática benigna, infección, medicamentos, problemas de la vejiga u otras condiciones que necesitan una evaluación adecuada.
Lo que sí puede hacerse es adoptar hábitos que acompañen el cuidado de la salud urinaria.
Infusión suave de manzanilla
La manzanilla es una bebida tradicional que puede formar parte de una rutina nocturna. No debe considerarse un tratamiento para reducir el tamaño de la próstata, pero puede ser una alternativa a bebidas azucaradas o estimulantes.
Ingredientes
1 taza de agua caliente.
1 bolsita de manzanilla o una cucharada de flores secas.
preparación
Coloca la manzanilla en el agua caliente y deja reposar entre 5 y 10 minutos. Retira la bolsita o cuela la preparación.
Indicaciones
Puede consumirse ocasionalmente, preferiblemente sin azúcar. Si nota molestias, alergia o cualquier reacción inesperada, suspenda su consumo.
No conviene beber grandes cantidades justo antes de acostarse, especialmente si ya existe necesidad frecuente de levantarse durante la noche.
Agua con limón para reemplazar bebidas azucaradas.
No existe una bebida que “desinflame” la próstata de inmediato, pero sustituir refrescos y otras bebidas azucaradas por agua puede ser una modificación sencilla dentro de una alimentación saludable.
Ingredientes
1 vaso de agua.
Unas gotas o una pequeña cantidad de jugo de limón.
Hojas de hierbabuena, opcionales.
preparación
Mezcla el agua con el limón y añade unas hojas de hierbabuena previamente lavadas.
Indicaciones
Puede consumirse durante el día como bebida refrescante. Si el limón provoca acidez o irritación digestiva, simplemente utilice agua.
La idea no es beber cantidades excesivas para intentar “lavar” la próstata. Tomar demasiado líquido en poco tiempo puede aumentar la frecuencia urinaria y resultar especialmente incómodo por la noche.
Desayuno con avena, yogurt y frutos rojos
El cuidado de la próstata también debe contemplar la alimentación general. Un desayuno equilibrado puede aportar fibra, proteínas y otros nutrientes necesarios para mantener un buen estado de salud.
Ingredientes
½ taza de yogur natural sin azúcar.
3 cucharadas de avena.
½ taza de frutos rojos.
1 cucharadita de semillas de chía.
Canela al gusto.
preparación
Coloca el yogur en un recipiente y añade la avena, los frutos rojos y la chía. Mezcla y deja reposar unos minutos.
Indicaciones
Puede consumirse como desayuno o merienda. Las cantidades deben adaptarse a las necesidades individuales y a cualquier restricción alimentaria existente.
Esta receta no trata directamente la próstata, pero puede formar parte de una alimentación variada, especialmente cuando se utiliza para sustituir productos ultraprocesados ricos en azúcar.
Hábitos que pueden ayudar con las molestias urinarias
Además de la alimentación, existen hábitos sencillos que pueden resultar útiles. Uno de ellos es evitar aguantar durante mucho tiempo las ganas de orinar. También puede ser conveniente reducir por la tarde y noche las bebidas que aumentan la frecuencia urinaria en algunas personas, como el café y otras bebidas con cafeína.
El alcohol también puede empeorar algunos síntomas urinarios en determinadas personas.
Mantener actividad física dentro de las propias posibilidades es otra parte importante de un estilo de vida saludable. Caminar regularmente y evitar pasar muchas horas sentado puede contribuir al bienestar general.
Sin embargo, ningún hábito debe utilizarse como sustituto de una evaluación cuando existe un problema urinario persistente.
Un chorro débil no siempre significa lo mismo
La dificultad para iniciar la micción, el chorro débil, las interrupciones y la sensación de vaciado incompleto son síntomas que pueden aparecer con el crecimiento benigno de la próstata. Pero tener estos síntomas no significa automáticamente que esa sea la única causa.
Una infección urinaria, determinados medicamentos, problemas neurológicos o alteraciones de la vejiga también pueden producir cambios en la forma de orinar.
Por eso, si un hombre de 64 años nota que el chorro ha disminuido progresivamente, lo apropiado es comentarlo con un profesional de salud. Una evaluación puede ayudar a determinar qué está ocurriendo y cuál es el tratamiento.