Desde los años 70: la cirugía no siempre revela la visión de inmediato
Después de los 70 años, los cambios en la visión pueden convertirse en una preocupación diaria. Leer el periódico, sintonizar un canal remoto, viajar con seguridad o simplemente ver la televisión puede ser más difícil cuando se pierde la imagen. Ante esta situación, algunas personas creen que una cirugía ocular puede solucionar el problema prácticamente de un día para otro.
La realidad es más compleja. Una cirugía no garantiza que la visión se recupere por completo en una semana. El resultado depende de cómo se hayan visto afectados los ojos, del procedimiento realizado, del estado general del ojo y del proceso de recuperación individual.
Por ejemplo, una persona con cataratas puede recuperar una visión considerablemente mejor después de una cirugía, pero la recuperación no necesariamente es igual para todos. Además, existen otras afecciones oculares, como el glaucoma o problemas de retina, y una intervención puede afectar la visión de diferentes objetos y no significa recuperar la visión normal.
Por lo tanto, después de los 70 años, el cuidado de los ojos debe comenzar mucho antes de pensar en una operación.
La fuente de alimentación también puede contribuir al control ocular.
Ninguna fuente de alimentación puede ser reemplazada mediante cirugía indicada por un oftalmólogo ni reparada por sí sola si está atrapada en el ojo. Sin embargo, una dieta variada es proporcional a los nutrientes que forman parte del mantenimiento general del organismo.
Verduras de hoja verde, pescado, huevos, frutas, hortalizas, frutos secos y otros alimentos nutritivos pueden incorporarse regularmente a las comidas.
Receta 1: Ensalada de espinacas, huevo y aguacate
Ingredientes:
1 taza de espinacas frescas
1 huevo cocido
¼ de aguacate
½ tomate
1 cucharadita de aceite de oliva
Preparación:
Lave bien las verduras. Corte el huevo, el tomate y el aguacate y mézclelos con las espinacas. Añada el aceite de oliva como aderezo.
Instrucciones de uso:
Puede consumirla como acompañamiento o como una comida ligera. No debe considerarse un tratamiento para recuperar la visión, sino una opción nutricional dentro de una dieta equilibrada.
Receta 2: Pescado con verduras
Ingredientes:
1 filete de pescado
Brócoli
Zanahoria
Calabacín
1 cucharadita de aceite de oliva
Hierbas aromáticas
Preparación:
Cocina el pescado en la estufa, a la plancha o al vapor. Prepara las verduras hasta que estén tiernas y usa una lata pequeña de aceite de oliva y hojas para sazonar.
Instrucciones de uso:
Puede formar parte del almuerzo o de la mesa. El pescado contiene proteínas y, según la variedad, ácidos grasos omega-3. El aporte energético debe ser variado y adaptado a las necesidades particulares de cada persona.
Receta 3: Yogur con frutas rojas y moradas
Ingredientes:
½ taza de yogur natural
Un puñado pequeño de fresas o arándanos
1 cucharada de nuces
1 cucharadita de semillas de chía
Preparación:
Lava las frutas y mézclalas con el yogur. Agrega las semillas justo antes de consumir.
Instrucciones de uso:
Puede tomarlo como desayuno o merienda. Es una alternativa para incorporar frutas, proteínas y grasas saludables a la dieta.
Después de una cirugía, no todo depende de la comida.
Si una persona se somete a una intervención ocular, debe seguir al pie de la letra las indicaciones de su oftalmólogo. Las recetas, los controles posteriores y las restricciones temporales son mucho más importantes que cualquier posible remedio.
No apto para usar con los ojos impregnados de manzanilla, limón, miel, bicarbonato, aceites o preparados caseros. Cualquier producto considerado “natural” puede contaminar o irritar el ojo y causar complicaciones.
También es importante evitar frotarse los ojos durante la recuperación y seguir las recomendaciones sobre actividad física, exposición al agua, contaminación y otros factores, ya que estas indicaciones pueden variar según el procedimiento realizado.
¿Qué le preocupa?
Después de una operación, pueden presentarse algunos cambios temporales durante la recuperación, pero algunos síntomas requieren una consulta inmediata. Una pérdida repentina de la visión, dolor ocular intenso, secreción abundante, aumento de la energía, aparición repentina de muchas moscas volantes, destellos o una visión borrosa, junto con un zumbido constante, son síntomas que no deben ignorarse.
Incluida cualquier cirugía, la pérdida de visión requiere atención urgente. Esperar durante varios días que el problema se resuelva con dietas o medicamentos puede llevar a un diagnóstico erróneo.
Desde la década de 1970, la mejor estrategia no consiste en tomar una receta que promete recuperar la visión en pocos días, sino en identificar la causa del problema y seguir un plan adecuado. Los casos de visión cerrada pueden tratarse mediante cirugía, pero también requieren medicación, gafas y revisiones periódicas.