Carnal de 50+: si te levantas al baño de madrugada, conoce estos alimentos para cuidar la próstata
Si después de los 50 años comienzas a levantarte una o dos veces durante la madrugada para ir al baño, es fácil pensar que la próstata es la culpable. Algunas publicaciones incluso aseguran que despertarse por la noche significa que la próstata “ya está inflamada”. Pero la realidad es más compleja.
La necesidad de orinar durante la noche, conocida como nicturia, puede estar relacionada con diferentes factores. El envejecimiento, beber mucho líquido antes de acostarse, ciertos medicamentos, problemas de sueño, diabetes, alteraciones de la vejiga y cambios benignos en la próstata pueden participar.
Por eso, levantarse al baño no permite saber por sí solo qué está ocurriendo.
Con los años, la próstata puede aumentar de tamaño de manera benigna. Este crecimiento puede comprimir la uretra y provocar síntomas como dificultad para comenzar a orinar, chorro débil, sensación de no vaciar completamente la vejiga, urgencia y necesidad de levantarse varias veces durante la noche.
La alimentación no puede “tumbar” una próstata agrandada de la noche a la mañana, pero ciertos alimentos pueden formar parte de una dieta favorable para la salud general y cardiovascular, que también es importante para los hombres.
1. tomate
El tomate contiene licopeno, un carotenoide antioxidante estudiado en relación con la salud prostática.
Receta sencilla:
Mezcla de tomate fresco picado con pepino, cebolla y una cucharadita de aceite de oliva.
Indicaciones:
Puedes consumirlo como acompañamiento del almuerzo o la cena. No necesitas comer grandes cantidades ni convertirlo en un tratamiento.
2. Pescado
Los pescados aportan proteínas y, dependiendo de la variedad, ácidos grasos omega-3.
Receta:
Cocina un filete de pescado al horno con limón, ajo y hierbas aromáticas. Acompaña con vegetales.
Indicaciones:
Inclúyalo dentro de una alimentación variada. Es preferible cocinarlo al horno, al vapor o a la plancha en lugar de recurrir frecuentemente a frituras.
3. Frutos rojos
Fresas, moras y otros frutos rojos aportan vitamina C, fibra y compuestos vegetales antioxidantes.
Receta:
Combina ½ taza de frutos rojos con yogur natural sin azúcar y una cucharada de avena.
Indicaciones:
Puede servir como desayuno o merienda. Si tienes diabetes, presta atención a las porciones y evita añadir azúcar.
4. Brócoli
El brócoli pertenece a las verduras crucíferas y aporta fibra, vitaminas y diferentes compuestos vegetales.
Receta:
Cocina el brócoli al vapor y agrega una cucharadita de aceite de oliva y unas gotas de limón.
Indicaciones:
Puedes utilizarlo como guarnición varias veces por semana, alternándolo con otras verduras.
5. Nueces
Las nueces aportan grasas insaturadas, fibra y otros nutrientes.
Receta:
Añade un pequeño puñado de nueces sin exceso de sal a un yogur natural o a una ensalada.
Indicaciones:
Una pequeña porción es suficiente. Son alimentos nutritivos, pero bastante energéticos, por lo que no es necesario consumir grandes cantidades.
6. Avena
La avena aporta fibra y puede ayudar a construir desayunos más equilibrados.
Receta:
Prepara ½ taza de avena con agua o leche sin azúcar. Agregue manzana picada y canela.
Indicaciones:
Consúmela como desayuno. La fruta entera aporta fibra adicional frente a los jugos.
7. Legumbres
Lentejas, frijoles y garbanzos aportan fibra y proteínas vegetales.
Receta:
Prepare una ensalada de garbanzos con tomate, pepino, cebolla y una pequeña cantidad de aceite de oliva.
Indicaciones:
Puede consumirse como comida ligera o acompañamiento. Evite preparaciones con exceso de sal y carnes procesadas.
8. Semillas
Las semillas de calabaza son populares en la alimentación de muchos hombres porque aportan zinc, magnesio, grasas saludables y proteínas.
Receta:
Agrega una cucharada de semillas de calabaza sin exceso de sal a una ensalada o yogur.
Indicaciones:
Úselo como complemento de la alimentación, no como tratamiento para una próstata inflamada.
Un cambio importante antes de dormir.
Si el problema principal es levantarse repetidamente durante la madrugada, también vale la pena observar los hábitos nocturnos.
Evite beber grandes cantidades de líquido justo antes de acostarse. También puede ser conveniente limitar por la tarde y noche las bebidas con cafeína y alcohol, ya que pueden aumentar la frecuencia urinaria en algunas personas.
Pero no debes restringir líquidos excesivamente durante todo el día por miedo a levantarte al baño.
¿Cuándo consultar al médico?
Si después de los 50 años comienzas a presentar síntomas urinarios persistentes, conviene comentarlos con un profesional. Es especialmente importante consultar si existe sangre en la orina, dolor al orinar, fiebre, dificultad importante para iniciar la micción, incapacidad para orinar o dolor intenso.
Una evaluación puede ayudar a distinguir entre crecimiento benigno de la próstata, infección urinaria, problemas de vejiga u otros.