Después de los 60, levantarse cada noche puede ser una molestia: hábitos y recetas para una rutina nocturna
Después de los 60, despertarse durante la noche para ir al baño puede convertirse en una de esas pequeñas molestias que terminarán afectando todo el día. Algunas personas se levantan una vez, mientras que otras pueden hacerlo dos, tres o más veces. El problema no siempre es solamente interrumpir el sueño: después de varias noches, el cansancio acumulado puede hacer que la persona se sienta menos descansada, tenga menos energía y afronte la mañana con dificultad.
Este problema recibe el nombre de nocturia cuando la persona necesita levantarse durante la noche para orinar. Aunque puede hacerse más frecuente con la edad, no debería asumirse automáticamente que es una consecuencia inevitable de cumplir años.
En algunos casos puede estar relacionado con beber demasiado líquido cerca de la hora de dormir, pero también puede aparecer por medicamentos, diabetes, problemas urinarios, alteraciones del sueño, próstata aumentada en los hombres o determinadas enfermedades cardíacas y renales.
Por eso, en lugar de buscar una bebida milagrosa que prometa solucionar el problema durante una sola noche, conviene comenzar con pequeños cambios en la rutina.
Receta 1: yogur con avena y frutos rojos
Una merienda nocturna ligera puede ser una opción para quienes tienen hambre antes de acostarse.
Ingredientes:
½ taza de yogur natural sin azúcar
2 cucharadas de avena
¼ de taza de fresas o arándanos
1 cucharadita de semillas de chía
canela al gusto
Preparación:
Coloca el yogur en un recipiente y añade la avena, la fruta y las semillas de chía. Mezcla todos los ingredientes y agrega una pequeña cantidad de canela.
Indicaciones de uso:
Puede consumirse unas horas antes de acostarse, no inmediatamente antes de dormir. Si la persona tiene diabetes, debe considerar los carbohidratos de la fruta y la avena dentro de su alimentación.
Esta receta no evita directamente la necesidad de orinar durante la noche. Su objetivo es ofrecer una alternativa ligera y nutritiva a postres o alimentos muy azucarados.
Receta 2: infusión de manzanilla
Para quienes disfrutan de una bebida caliente por la noche, una infusión sin azúcar puede resultar agradable.
Ingredientes:
1 taza de agua
1 bolsita de manzanilla o la cantidad recomendada de flores secas
Preparación:
Calienta el agua y añade la manzanilla. Déjala reposar unos minutos y retira las flores o la bolsita.
Indicaciones de uso:
Si la persona suele levantarse varias veces al baño, conviene no tomar grandes cantidades de líquido justo antes de acostarse. Una taza pequeña puede ser suficiente y debería tomarse con cierta anticipación.
La manzanilla no debe considerarse un tratamiento para la nicturia. Además, si una persona toma medicamentos diariamente, presenta alergias o tiene alguna enfermedad crónica, es conveniente consultar antes de consumir infusiones de manera habitual.
Receta 3: cena ligera de pescado y verduras
Los hábitos nocturnos no dependen solamente de las bebidas. Una cena muy pesada, excesivamente salada o acompañada de grandes cantidades de líquido puede resultar incómoda.
Ingredientes:
Una pequeña porción de pescado
Calabacín
Zanahoria
Un poco de arroz integral
Una cucharadita de aceite de oliva
Hierbas aromáticas
Preparación:
Cocina el pescado al horno o a la plancha. Prepare las verduras al vapor o salteadas con una pequeña cantidad de aceite. Sirve junto con una porción moderada de arroz.
Indicaciones de uso:
Puede consumirse varias horas antes de dormir. Evite añadir grandes cantidades de sal o salsas comerciales muy saladas.
Esto no significa que haya que eliminar completamente la sal sin indicación médica, sino evitar excesos que puedan contribuir a una alimentación poco saludable.
Un error frecuente: dejar de beber agua durante todo el día
Algunas personas que se levantan varias veces por la noche cometen un error: reducen demasiado el consumo de líquidos desde la mañana para intentar evitar las visitas al baño.
No es una buena estrategia.
La hidratación sigue siendo importante y la cantidad adecuada depende de cada persona. Lo más razonable suele ser distribuir los líquidos durante el día y reducir las grandes cantidades en las horas inmediatamente anteriores a acostarse, siempre respetando las indicaciones médicas.
También es importante revisar qué medicamentos se toman. Algunos fármacos aumentan la producción de orina y pueden influir en el horario en que una persona necesita ir al baño. Nunca se debe modificar el horario o suspender un medicamento por cuenta propia.
Cuando el problema merece una revisión médica
Si levantarse por la noche ocurre ocasionalmente, puede no ser preocupante. Pero si sucede todas las noches, varias veces, o ha aumentado recientemente, merece comentarse con un profesional.
En los hombres, una próstata aumentada puede dificultar el vaciamiento de la vejiga y producir necesidad frecuente de orinar. En homb