Pantorrillas que ARDEN al atardecer: cuando las várices empiezan a hacerse notar
Si al final del día las pantorrillas comienzan a sentirse pesadas, calientes o con una sensación de ardor, no eres la única persona que experimenta esta molestia. Es especialmente frecuente después de pasar muchas horas de pie, sentado o caminando. En algunas personas, el problema está relacionado con las várices o con una circulación venosa deficiente.
La frase “las várices están comiéndose la pierna” resulta impactante, pero no describe literalmente lo que ocurre. Las várices son venas que se han dilatado y se vuelven más visibles debido a que las válvulas venosas no funcionan correctamente. Como consecuencia, parte de la sangre puede acumularse en las piernas y producir pesadez, hinchazón, sensación de presión, picazón o ardor.
Aunque las recetas caseras no pueden eliminar una vena varicosa, ciertos alimentos y bebidas pueden formar parte de una alimentación equilibrada que acompaña el cuidado de las piernas.
Receta 1: agua de jamaica con limón
La flor de jamaica puede utilizarse como una bebida sin azúcar para reemplazar refrescos y otras bebidas muy azucaradas.
Ingredientes:
1 cucharada de flor de jamaica seca
2 tazas de agua
Unas gotas de limón
Canela opcional
Sin azúcar o con una cantidad mínima, según las necesidades de la persona
Preparación:
Hierve el agua y añade la jamaica. Deja reposar durante 5 a 10 minutos y cuela. Cuando esté tibia o fría, agregue unas gotas de limón.
Indicaciones de uso:
Puedes tomar una taza durante el día. No es necesario beber grandes cantidades pensando que hará desaparecer las várices. Si tiene presión arterial baja, toma medicamentos o tiene alguna enfermedad que requiera controlar los líquidos, consulte antes de aumentar su consumo.
¿Por qué las piernas pueden arder más al atardecer?
Durante el día, la gravedad dificulta que la sangre regrese desde las piernas hacia el corazón. Cuando las válvulas de las venas están debilitadas, la sangre puede acumularse con mayor facilidad.
Por eso algunas personas sienten que por la mañana las piernas están relativamente normales y, conforme pasan las horas, aparecen fatiga, cansancio, tensión o ardor.
El calor también puede hacer que las venas se dilaten más. Permanecer mucho tiempo sentado o de pie puede aumentar las molestias.
Una de las medidas más sencillas consiste en evitar permanecer inmóvil durante períodos prolongados. Levantarse, caminar unos minutos y mover los tobillos puede favorecer el movimiento de la sangre.
Receta 2: ensalada de tomate, pepino y aguacate
Ingredientes:
1 tomate
Una porción de pepino
Un poco de aguacate
lechuga
1 cucharadita de aceite de oliva
limon al gusto
Hierbas aromáticas
Preparación:
Lava cuidadosamente los vegetales y córtalos en trozos pequeños. Mezcla todos los ingredientes y añade el aceite de oliva, el limón y las hierbas.
Indicaciones de uso:
Puede acompañar el almuerzo o la cena. La receta aporta alimentos vegetales y grasas saludables, pero no sustituye ningún tratamiento para las várices.
Receta 3: infusión de jengibre y limón
Ingredientes:
2 o 3 rodajas finas de jengibre fresco
1 taza de agua
Unas gotas de limón
Preparación:
Calienta el agua y añade el jengibre. Déjalo reposar aproximadamente 5 minutos. Cuando la bebida esté tibia, agregue el limón.
Indicaciones de uso:
Puede consumirse durante el día, preferiblemente sin exceso de azúcar. Si tiene problemas digestivos, toma anticoagulantes o utiliza medicamentos de forma regular, consulte con un profesional antes de consumir jengibre con frecuencia.
Un hábito sencillo para las tardes
Cuando las piernas se sienten pesadas al final del día, una medida que puede resultar cómoda es elevarlas durante un período breve mientras descansas. Puedes acostarte y colocar las piernas sobre almohadas, procurando que queden elevadas de forma cómoda.
También pueden realizar movimientos suaves con los tobillos: flexionar los pies hacia adelante y hacia atrás y hacer círculos lentamente. Estos ejercicios son fáciles de realizar sentado.
Las medias de compresión también pueden ayudar a algunas personas con síntomas venosos, pero deben utilizarse correctamente y no son apropiadas para todo el mundo. Si existe enfermedad arterial, problemas importantes de circulación o dudas sobre su uso, es mejor consultar primero.
No todo ardor significa várices
Es importante no asumir automáticamente que una sensación de ardor en las pantorrillas es consecuencia de las várices. También puede relacionarse con problemas musculares, nerviosos, inflamatorios o circulatorios de otro tipo.
Hay una diferencia importante entre una molestia que aparece progresivamente en ambas piernas al final del día y un dolor arrepentido acompañado de inflamación en una sola pierna.
Si una pantorrilla se hincha de repente, se vuelve muy dolorosa, caliente o roja, especialmente si el cambio es de un solo lado, se necesita valoración médica. Si además aparece falt