En 3 horas: el té que muchos mayores de 68 están probando para acompañar el cuidado de sus articulaciones
Después de los 60 y especialmente alrededor de los 68 años, levantarse de la cama y comenzar a caminar puede sentirse diferente. Algunas personas notan rigidez en las rodillas, molestias en las manos, tensión en los hombros o incomodidad después de permanecer mucho tiempo sentadas.
Por eso, las infusiones caseras han ganado popularidad entre quienes buscan una bebida caliente que acompañe su rutina diaria. Una de las más conocidas es el té de jengibre, una preparación sencilla que puede formar parte de una alimentación equilibrada.
Sin embargo, hay que poner los pies sobre la tierra: ningún té puede garantizar que el dolor articular desaparezca en tres horas. El jengibre contiene compuestos estudiados para sus posibles efectos sobre procesos inflamatorios, pero una infusión no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de problemas como artrosis, artritis, lesiones o enfermedades autoinmunes.
Lo interesante está en utilizarlo como complemento, sin esperar resultados milagrosos.
¿Por qué se utiliza el jengibre?
El jengibre es una raíz aromática utilizada habitualmente en diferentes culturas. Contiene compuestos como los gingeroles, que han sido investigados por sus propiedades biológicas.
Algunas personas encuentran reconfortante una bebida caliente de jengibre cuando sienten el cuerpo rígido. Además, beber una infusión puede convertirse en un momento de descanso, especialmente si se acompaña de movimiento suave y hábitos saludables.
Receta 1: té de jengibre y limón
Ingredientes:
2 o 3 rodajas finas de jengibre fresco.
1 taza de agua.
Unas gotas de limón.
½ cucharadita de miel, opcional.
Preparación:
Caliente el agua y agregue el jengibre. Déjalo reposar entre 5 y 10 minutos con la taza tapada. Cuela y, cuando la bebida esté tibia, añade el limón y la miel.
Indicaciones de uso:
Puedes tomar una taza después del desayuno o durante la tarde. No es necesario preparar una infusión excesivamente concentrada.
Si el jengibre produce ardor, molestias estomacales o diarrea, reduzca la cantidad o suspenda su consumo.
Receta 2: jengibre con cúrcuma
Otra combinación popular es jengibre con cúrcuma.
Ingredientes:
2 rodajas de jengibre.
¼ de cucharadita de cúrcuma en polvo.
1 taza de agua.
Una pizca pequeña de pimienta negra, opcional.
½ cucharadita de miel, opcional.
Preparación:
Caliente el agua con el jengibre durante unos minutos. Apaga el fuego y añade la cúrcuma. Deja reposar 5 minutos y cuela.
Indicaciones:
Una taza ocasional puede formar parte de una rutina saludable. No es necesario tomarla varias veces al día para buscar un supuesto efecto más rápido.
La cúrcuma también ha sido estudiada por sus compuestos, pero una infusión casera no equivale a un suplemento concentrado ni a un tratamiento médico.
Receta 3: infusión suave de manzanilla y jengibre
Para quienes prefieren un sabor más suave, esta combinación puede resultar agradable.
Ingredientes:
1 cucharadita de manzanilla seca o una bolsita.
1 o 2 rodajas de jengibre fresco.
1 taza de agua.
Preparación:
Caliente el agua y agregue ambos ingredientes. Tapa la taza y deja reposar durante 5 minutos. Cuela antes de beber.
Indicaciones:
Puede tomarse por la tarde o por la noche. La manzanilla se utiliza habitualmente como bebida relajante, pero tampoco debe considerarse un analgésico.
Lo que puedes hacer junto con el té
Si tiene rigidez articular, quedarse completamente inmóvil durante todo el día puede empeorar la sensación de rigidez. Cuando sea seguro hacerlo, los movimientos suaves pueden ayudar a mantener la movilidad.
Puedes comenzar la mañana con movimientos lentos de los tobillos, flexionar y extender suavemente las rodillas o mover los hombros sin forzar.
Una caminata adaptada a tu capacidad también puede ser beneficiosa.
En personas mayores, los ejercicios de fuerza supervisados son especialmente importantes para mantener los músculos que ayudan a proteger las articulaciones.
Una alimentación que acompaña las articulaciones.
El té es solamente una pequeña parte. También puedes preparar comidas que aporten proteínas, fibra y grasas saludables.
Por ejemplo, una ensalada de espinaca, tomate, aguacate, huevo cocido y unas pocas nueces puede ser una opción nutritiva.
Otra alternativa es un recipiente de yogur natural con avena, papaya y semillas de chía.
Estos alimentos no “lubrican” las articulaciones de inmediato, pero proporcionan nutrientes importantes dentro de una alimentación variada.
¿Qué significa realmente “en tres horas”?
Si después de tomar una infusión una persona siente menos molestias unas horas más tarde, eso no demuestra que el té haya eliminado la causa del dolor. El dolor puede variar naturalmente durante el día y también puede cambiar por el descanso, el movimiento, la temperatura, el estado emocional o los medicamentos utilizados.
Por eso, no conviene prometer que una taza hará desaparecer el dolor.