Como cardiólogo, recomiendo encarecidamente a las personas mayores que conozcan esta vitamina: cómo apoyar la salud de las venas y arterias.
Después de los 60 años, cuidar el corazón y los vasos sanguíneos se vuelve especialmente importante. Con el paso del tiempo pueden acumularse distintos factores de riesgo, como presión arterial elevada, colesterol alto, diabetes, tabaquismo, sedentarismo o exceso de peso. Por eso, muchas personas buscan una vitamina capaz de “destapar las venas” y mejorar la circulación.
Una de las vitaminas que más se relaciona con este tema es la vitamina C. Es un nutriente esencial que participa en la formación de colágeno y funciona como antioxidante. Se encuentra naturalmente en frutas y verduras como guayaba, cítricos, kiwi, fresas, pimientos, brócoli y tomate.
Pero debemos hacer una aclaración importante: la vitamina C no destapa las arterias obstruidas como si fuera un limpiador y no sustituye los medicamentos cardiovasculares. Los estudios sobre suplementos de vitamina C y prevención de enfermedades cardiovasculares no han demostrado de forma concluyente que tomar suplementos reduzca los eventos cardiovasculares.
La buena noticia es que podemos obtener esta vitamina de alimentos cotidianos y convertirlos en recetas sencillas.
Receta 1: batido de guayaba y yogur
La guayaba es una de las frutas que puede aportar bastante vitamina C, mientras que el yogur proporciona proteínas y otros nutrientes.
Ingredientes:
1 guayaba madura
½ taza de yogur natural sin azúcar
½ taza de agua
1 cucharada de avena
2 fresas, opcionales
Preparación:
Lava muy bien la guayaba y las fresas. Coloque todos los ingredientes en la licuadora y procese hasta obtener una bebida homogénea.
Indicaciones de uso:
Puede consumirse durante el desayuno o como merienda. No es necesario agregar azúcar. Si tienes diabetes, la cantidad de fruta debe formar parte del plan de alimentación que te hayan indicado.
Receta 2: ensalada para acompañar la salud cardiovascular
No siempre necesitamos preparar un jugo o batido. Una ensalada colorida puede aportar vitamina C y otros nutrientes.
Ingredientes:
pimiento rojo
tomate
pepino
Un puñado de hojas verdes.
¼ de aguacate
1 cucharadita de aceite de oliva
Unas gotas de limón
Preparación:
Lava cuidadosamente todos los vegetales. Corta el pimiento, tomate, pepino y aguacate. Mézclalos con las hojas verdes y añade el aceite de oliva y unas gotas de limón.
Indicaciones de uso:
Puede acompañar el almuerzo o la cena. Una alimentación rica en frutas y verduras se asocia con una mejor salud cardiovascular, aunque no debe atribuirse ese beneficio a una sola vitamina.
Receta 3: pescado con brócoli y pimiento
Para cuidar el sistema cardiovascular no debemos pensar únicamente en vitaminas. También importa el conjunto de la alimentación.
Ingredientes:
1 filete de pescado
½ taza de brócoli
½ pimiento rojo
1 cucharadita de aceite de oliva
Ajo y hierbas aromáticas al gusto
Preparación:
Cocina el pescado a la plancha o al horno. Cocina el brócoli al vapor y añade el pimiento cortado en tiras. Termina con una pequeña cantidad de aceite de oliva y hierbas.
Indicaciones de uso:
Puede formar parte de una comida equilibrada. Evite utilizar grandes cantidades de sal, especialmente si tiene hipertensión y su profesional de salud le ha recomendado limitar el sodio.
¿Vitamina C en alimentos o suplementos?
Para la mayoría de las personas, obtener la vitamina C a través de una alimentación variada es una opción sencilla. Los suplementos pueden ser útiles en determinadas circunstancias, pero tomar más cantidad no significa automáticamente obtener mayor protección cardiovascular.
El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos señala que las investigaciones sobre suplementos de vitamina C y enfermedad cardiovascular han producido resultados contradictorios y que la mayoría de los ensayos clínicos no ha demostrado un beneficio cardiovascular concluyente.
Además, cantidades excesivas de vitamina C pueden producir diarrea, náuseas y cólicos abdominales. Para los adultos, el límite superior tolerable establecido es de 2.000 mg diarios provenientes de todas las fuentes, salvo situaciones médicas específicas bajo supervisión profesional.
Por eso, no conviene tomar dosis elevadas por cuenta propia buscando “limpiar” las arterias.
Lo que realmente protege a las arterias
Si una persona mayor quiere cuidar su corazón, hay medidas mucho más importantes que buscar una vitamina milagrosa: controlar la presión arterial, vigilar el colesterol y la glucosa, no fumar, realizar actividad física adaptada, mantener una alimentación equilibrada y tomar los medicamentos prescritos.
Si existe una enfermedad arterial diagnosticada, un suplemento no puede reemplazar el tratamiento. Tampoco se debe suspender una estatina, medicamentos para la presión, anticoagulante u otro tratamiento cardiovascular porque se haya comenzado a consumir más frutas o vitamina C.
Y ante señales como dolor o presi