Estos 8 hábitos pueden afectar tu tiroides: lo que debes evitar y cómo cuidarla de forma natural
La tiroides es una pequeña glándula ubicada en la parte delantera del cuello, pero tiene una enorme responsabilidad. Participa en la regulación del metabolismo, la temperatura corporal, el ritmo cardíaco y el funcionamiento de numerosos órganos. Por eso, cuando algo altera su funcionamiento, pueden aparecer cansancio, cambios de peso, sensación de frío o calor, palpitaciones, alteraciones del sueño y otros síntomas.
Sin embargo, hay que aclarar algo importante: no existe evidencia de que ocho hábitos cotidianos inflaman la glándula tiroides exactamente en dos horas. La tiroiditis puede tener diferentes causas, entre ellas procesos autoinmunes, infecciones, determinados medicamentos y otros factores. Aun así, algunos hábitos pueden perjudicar la salud general o dificultar el control de una enfermedad tiroidea.
1. Dormir muy poco
Pasar noches enteras durmiendo pocas horas puede alterar numerosos procesos del organismo. Aunque una mala noche no significa que la tiroides vaya a inflamarse inmediatamente, mantener un descanso insuficiente puede afectar el bienestar general y hacer más difícil de manejar algunos síntomas.
Receta nocturna: prepare una infusión de manzanilla con una taza de agua caliente y una cucharadita de flores secas. Déjala reposar de 5 a 7 minutos.
Indicaciones: tomarla sin exceso de azúcar aproximadamente 30 o 60 minutos antes de acostarse. No debe utilizarse como tratamiento para una enfermedad tiroidea.
2. Abusar de alimentos ultraprocesados
Una alimentación basada constantemente en productos con exceso de azúcar, sodio y grasas poco saludables no favorece una buena salud metabólica. La solución no consiste en eliminar todos los alimentos preparados, sino en dar mayor espacio a verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y fuentes adecuadas de proteínas.
Receta: prepare una ensalada con tomate, pepino, aguacate, zanahoria y hojas verdes. Agregue aceite de oliva y unas gotas de limón.
Indicaciones: puede consumirse como acompañamiento del almuerzo o la cena. La alimentación equilibrada debe mantenerse de manera habitual, no solamente durante unos días.
3. Consumir suplementos de yodo sin necesitarlos
El yodo es indispensable para fabricar hormonas tiroideas, pero más no significa mejor. Algunas personas toman suplementos de yodo por su cuenta pensando que solucionarán cualquier problema de tiroides. En determinadas enfermedades, un exceso de yodo puede ser perjudicial.
Receta alimentaria: utiliza una cantidad normal de sal yodada en la preparación de tus comidas, siempre dentro de una alimentación moderada en sodio.
Indicaciones: no combine sal yodada con suplementos de yodo sin que un profesional sanitario lo haya indicado.
4. Fumar
El tabaco afecta múltiples sistemas del organismo y contiene sustancias que pueden interferir con diferentes procesos metabólicos. Además, fumar no es una estrategia para controlar ningún problema tiroideo.
Alternativa saludable: cuando aparezca el deseo de fumar, puedes preparar agua fría con rodajas de pepino, naranja y hojas de menta.
Indicaciones: dejar reposar durante 20 minutos y beber durante el día. Esta bebida no “limpia” la tiroides, pero puede ayudarte a sustituir bebidas azucaradas mientras trabajas en hábitos más saludables.
5. Beber alcohol en exceso
El consumo excesivo de alcohol puede afectar el hígado, el sueño y el metabolismo. Si una persona ya presenta una enfermedad tiroidea, lo más importante es evitar hábitos que compliquen su estado general.
Receta: agua con frutos rojos. Coloque fresas, unas pocas moras y agua fría en una jarra.
Indicaciones: consumir como bebida sin alcohol durante las comidas o entre ellas.
6. Tomar medicamentos o suplementos sin orientación
No todo lo que se vende como “natural” es automáticamente seguro. Algunos medicamentos y suplementos pueden interactuar entre sí o modificar la absorción de determinados tratamientos tiroideos.
Consejo práctico: si utiliza levotiroxina u otro medicamento para la tiroides, no cambie la dosis ni agregue suplementos por su cuenta.
Una buena receta en este caso es sencillamente seguir correctamente la indicación médica, porque ningún batido sustituye una dosis prescrita.
7. Llevar una alimentación extremadamente restrictiva
Eliminar grupos completos de alimentos sin una razón médica puede provocar deficiencias nutricionales. La tiroides necesita nutrientes, pero eso no significa que exista una dieta milagrosa capaz de “desinflamarla” rápidamente.
Receta: avena con yogur natural, fresas y nueces.
Ingredientes: media taza de avena cocida, media taza de yogur natural, unas fresas y una pequeña cantidad de nueces.
Indicaciones: puede consumirse como desayuno. Si existe enfermedad renal, alergia a algún ingrediente o una dieta médica específica, conviene adaptar la receta con un profesional.
8. Ignorar síntomas persistentes
Este es uno de los hábitos más im