Después de los 60: el líquido acumulado en las piernas y la circulación lenta no se solucionan con un solo ingrediente
Después de los 60 años, muchas personas comienzan a notar algo que antes no ocurría con tanta frecuencia: al final del día, los tobillos parecen más grandes, los zapatos aprietan, las pantorrillas se sienten pesadas y las piernas pueden presentar una sensación de cansancio que mejora después de descansar.
Ante esto, aparecen recetas caseras que prometen sacar todo el líquido acumulado utilizando un solo ingrediente de cocina y aseguran que en 24 horas la persona podrá caminar de una manera completamente diferente. La realidad es más compleja.
El defecto de las piernas no tiene una única causa y ningún alimento puede eliminarla de forma garantizada en 24 horas. Puede relacionarse con pasar mucho tiempo sentado o de pie, calor, exceso de sal, determinados medicamentos, problemas venosos o, en algunos casos, enfermedades del corazón, riñones o hígado.
Por eso, antes de buscar un remedio, es importante observar cómo aparece la insuficiencia y si existen otros síntomas.
Una de las medidas más sencillas para las personas que pasan mucho tiempo sentadas consiste en mover los tobillos regularmente. No hace falta esperar a que las piernas estén completamente pesadas.
Movimiento sencillo para activar las piernas.
Si estás sentado en una silla estable, coloca ambos pies en el suelo. Levanta los talones mientras mantienes las puntas de los pies apoyadas y después cambia el movimiento, levantando las puntas mientras los talones permanecen en el suelo.
Repita lentamente varias veces.
También puedes realizar círculos suaves con los tobillos. Estos movimientos no “destapan” las venas ni eliminan una enfermedad vascular, pero ayudan a evitar que permanezcan completamente inmóviles durante largos períodos.
Caminar algunos minutos, siempre que tu condición lo permita, también puede formar parte de una rutina saludable.
Receta 1: Agua de pepino, limón y hierbabuena
Aunque esta bebida no elimina el edema, puede ser una alternativa agradable para mantener una hidratación adecuada cuando no existen restricciones de líquidos.
Ingredientes:
½ pepino.
2 rodajas de limón.
4 hojas de hierbabuena.
1 litro de agua.
Preparación:
Lava cuidadosamente todos los ingredientes. Corta el pepino y colócalo en una jarra con el agua, el limón y la hierbabuena. Déjalo reposar en el refrigerador durante un tiempo corto y consúmelo durante el día.
Indicaciones de uso:
No es necesario beber grandes cantidades para “desinflamar”. Si tiene enfermedad renal, cardíaca o alguna indicación médica para limitar los líquidos, consulte antes de aumentar su consumo de agua.
Receta 2: Ensalada de tomate, aguacate y verduras
Una alimentación equilibrada también puede ayudar a controlar factores relacionados con la salud cardiovascular.
Ingredientes:
1 tomate.
¼ de aguacate.
Lechuga.
Pepino.
Perejil.
1 cucharadita de aceite de oliva.
Unas gotas de limón.
Preparación:
Lava muy bien las verduras y córtalas. Mézclalas y añade el aceite de oliva y el limón.
Indicaciones:
Puede acompañar el almuerzo o la cena. Evite agregar grandes cantidades de sal. Esta ensalada no elimina un edema, pero puede formar parte de una alimentación con menos sodio y más alimentos vegetales.
Receta 3: Infusión de jengibre
Ingredientes:
2 o 3 rodajas finas de jengibre fresco.
1 taza de agua.
Preparación:
Hierve el agua, agrega el jengibre y deja reposar aproximadamente cinco minutos. Cuela antes de beber.
Indicaciones:
Puedes consumir una taza ocasionalmente como bebida caliente. No debe considerarse un diurético capaz de sacar líquido acumulado por una enfermedad. Las personas que toman medicamentos que afectan la coagulación o tienen determinadas condiciones médicas deben consultar antes de consumir grandes cantidades de jengibre.
Elevar las piernas también puede ayudar
Si la disfunción aparece principalmente al final del día después de permanecer sentado o de pie durante horas, descansar con las piernas ligeramente elevadas puede resultar cómodo.
Acuéstate y coloca las piernas sobre una almohada de manera cómoda. No necesita adoptar posiciones extremas ni mantenerlas elevadas durante largos períodos.
También conviene evitar permanecer sentado durante horas. Puedes establecer una rutina sencilla: levantarte, caminar unos minutos y mover los tobillos periódicamente.
Pero existe una diferencia importante entre unas piernas cansadas después de un día largo y una deteriorada que necesita valoración médica.
Si una sola pierna se hincha de repente, especialmente cuando existe dolor, calor o enrojecimiento, no debes intentar solucionarlo con una bebida casera o un masaje intenso. Es necesario buscar atención médica porque puede existir un problema vascular que requiera evaluación.
También hay que buscar atención urgente si la inflamación se acompaña de dificultad para respirar, dolor en el pecho, desmayo o una sensación intensa de falta.