Puede una fruta recuperar los riñones? Lo que realmente debes saber y cómo incorporarla a tu alimentación.
En redes sociales circulan constantemente mensajes que prometen resultados extraordinarios: “Comer esta fruta puede revertir la insuficiencia renal y recuperar la función de los riñones en pocos días”. El titular resulta atractivo, especialmente para quienes han recibido un diagnóstico relacionado con los riñones y buscan una alternativa natural.
Sin embargo, es importante separar una alimentación saludable de una promesa que no esté respaldada por la realidad médica. Ninguna fruta, por sí sola, puede reparar una insuficiencia renal ni hacer que los riñones recuperen su función en cuestión de días.
Esto no significa que las frutas sean malas para los riñones. Al contrario, muchos aportan agua, fibra, vitaminas, minerales y compuestos vegetales que pueden formar parte de una alimentación equilibrada. El problema aparece cuando se presenta un alimento como si fuera un tratamiento capaz de sustituir los medicamentos, los controles médicos o una dieta indicada específicamente para una persona con enfermedad renal.
La fruta que suele aparecer en estas recomendaciones.
Una de las frutas que frecuentemente se presenta como “milagrosa” es la manzana. Es una fruta versátil, aporta fibra y puede incorporarse fácilmente a diferentes comidas.
Pero hay una diferencia enorme entre decir que una manzana puede formar parte de una alimentación saludable y afirmar que puede recuperar un riñón enfermo.
Cuando existe insuficiencia renal, las necesidades nutricionales pueden cambiar. Dependiendo de la función renal y de los análisis de cada persona, puede ser necesario controlar determinados nutrientes como potasio, fósforo, sodio, proteínas o incluso la cantidad total de líquidos.
Por eso, una fruta que resulta apropiada para una persona puede no ser la mejor opción en grandes cantidades para otra.
Receta 1: manzana con avena
Una manera sencilla de consumirla es preparar un desayuno nutritivo.
Ingredientes:
1 manzana pequeña.
½ taza de avena.
Agua o leche según las indicaciones nutricionales personales.
Canela en pequeña cantidad.
Preparación:
Cocina la avena hasta que quede suave. Lava bien la manzana, córtala en trozos pequeños y añadela. Puedes incorporar una cantidad moderada de canela.
Indicaciones de uso: puede consumirse como desayuno o merienda. No es necesario comerla varias veces al día pensando que acelerará la recuperación renal.
Si tienes enfermedad renal diagnosticada, pregunta a tu médico o nutricionista qué cantidad de fruta y avena es adecuada para ti.
Receta 2: ensalada de manzana
También puedes utilizar la fruta en una preparación fresca.
Ingredientes:
½ manzana.
Lechuga.
Pepino.
Un poco de zanahoria.
1 cucharadita de aceite de oliva.
Hierbas aromáticas.
Lava cuidadosamente todos los ingredientes, corta la manzana y los vegetales y mezcla. Utilice hierbas aromáticas en lugar de grandes cantidades de sal.
Esta preparación puede acompañar una comida principal y permite incorporar diferentes alimentos en un mismo plato.
¿Por qué no conviene abusar de los jugos?
Cuando una persona escucha que una fruta es beneficiosa para los riñones, puede pensar que tomar varios vasos de su jugo diariamente producirá mejores resultados.
No funciona de esa manera.
Los jugos pueden concentrar una cantidad importante de azúcar natural y, dependiendo de la fruta y de la cantidad utilizada, también pueden aportar bastante potasio. Además, al preparar un jugo se pierde parte de la fibra que obtendríamos al comer la fruta entera.
Por eso, cuando sea apropiado, suele ser más sencillo consumir la fruta completa y controlar las porciones.
Receta 3: yogur con fruta
Para quienes pueden consumir lácteos y cuya alimentación renal lo permite, una pequeña preparación puede servir como merienda.
Ingredientes:
½ taza de yogurt natural.
½ manzana cortada en trozos.
1 cucharada de avena.
Mezcla los ingredientes y consume inmediatamente.
Importante: las personas con enfermedad renal avanzada deben consultar qué tipo y cantidad de lácteos pueden consumir, ya que algunos productos contienen fósforo y potasio y las necesidades varían considerablemente.
El verdadero cuidado de los riñones
Lo más importante que encontrar una fruta “milagrosa” es controlar los factores que pueden acelerar el deterioro renal.
La presión arterial elevada y la diabetes son causas importantes de enfermedad renal. Mantener estos problemas bajo control cuando existan, tomar los medicamentos indicados y realizar los análisis recomendados puede ser mucho más relevante que cualquier receta casera.
También es importante evitar automedicarse. Algunos medicamentos, especialmente determinados analgésicos antiinflamatorios, pueden ser perjudiciales para los riñones cuando se utilizan de forma inadecuada o en personas con determinadas enfermedades.
El consumo excesivo de sal tampoco ayuda. Una alimentación basada principalmente en producto.